
La investigación sobre el accidente del avión de carga de Amazon en el Aeropuerto Internacional de Miami comienza a revelar cómo transcurrieron los segundos decisivos antes de que la aeronave atravesara la cerca perimetral y chocara contra varios vehículos.
Los primeros datos recuperados de las cajas negras muestran una secuencia compleja: el Boeing 767-300 aterrizó, comenzó a frenar y después liberó los frenos mientras aumentaba brevemente la potencia de los motores. Apenas cuatro segundos más tarde, la tripulación volvió a reducir la potencia y aplicó nuevamente los frenos.
La información fue presentada por investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), que continúa trabajando para determinar qué provocó el accidente.
La aeronave, operada por la compañía 21 Air en un vuelo de carga para Amazon, terminó fuera de la pista y colisionó con vehículos que se encontraban en una vía cercana al aeropuerto.
La cronología de los últimos 30 segundos
Según explicó Chihoon Shin, investigador a cargo del caso, los datos preliminares permiten reconstruir parte de lo ocurrido durante los últimos 30 segundos registrados por la grabadora de vuelo.
La secuencia difundida por la NTSB es la siguiente:
- A 30 segundos del final de la grabación, el tren delantero y la rueda principal derecha tocaron la pista a una velocidad aproximada de 158 nudos.
- A 23 segundos del final, comenzaron a aplicarse los frenos cuando el avión todavía se desplazaba a 146 nudos.
- A 19 segundos del final, la rueda principal izquierda tocó la pista a una velocidad de 134 nudos.
- A 15 segundos del final, los frenos fueron liberados y las palancas de potencia aumentaron hasta niveles compatibles con una posible maniobra de aproximación frustrada o “go-around”.
- Cuatro segundos después, la potencia de los motores volvió a reducirse al ralentí y los frenos fueron aplicados nuevamente.
- A siete segundos del final, la grabadora detectó cambios en las aceleraciones laterales, longitudinales y verticales del avión.
La última velocidad registrada por el sistema fue de aproximadamente 65 nudos, equivalentes a unas 75 millas por hora.
Estos datos todavía no permiten establecer por qué se tomaron esas decisiones ni qué estaba ocurriendo dentro de la cabina. La NTSB advirtió que será necesario analizar centenares de parámetros antes de llegar a conclusiones.
No aparece registrado el uso de dos sistemas de frenado
Uno de los elementos que más atención ha generado es la ausencia de indicios sobre el despliegue de los aerofrenos y los inversores de empuje, dos sistemas utilizados habitualmente para ayudar a reducir la velocidad de una aeronave después del aterrizaje.
“No hay indicios en los datos registrados de que se desplegaran los aerofrenos o los inversores de empuje”, indicó Shin durante la presentación de los hallazgos preliminares.
El investigador evitó explicar qué importancia podría tener esa información y recalcó que todavía es demasiado pronto para especular sobre las causas del accidente.
Los especialistas deberán determinar si esos sistemas no fueron activados, si existió alguna falla o si hay otros factores operacionales que puedan explicar lo ocurrido.
Recuperan más de dos horas de audio de la cabina
La NTSB también confirmó la recuperación de la grabadora de voz de cabina y la grabadora de datos de vuelo. Ambos dispositivos fueron trasladados al laboratorio de la agencia en Washington, D.C., para su análisis.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, informó que la grabadora de voz contenía más de dos horas de audio de buena calidad.
Sin embargo, la agencia no divulgará inmediatamente la transcripción de las conversaciones. Los investigadores quieren entrevistar primero al piloto jefe y al piloto asistente de 21 Air para escuchar su versión de los hechos sin que conozcan previamente todo el contenido recuperado.
Las entrevistas con ambos tripulantes estaban programadas para este miércoles.
El avión atravesó una cerca y golpeó vehículos
Después de salirse de la pista, el Boeing 767-300 atravesó una cerca perimetral e impactó un Toyota Corolla Cross. Posteriormente golpeó otra barrera que separaba una zona donde estaban estacionados varios robotaxis.
Las autoridades informaron previamente que cinco personas murieron y otras resultaron heridas como consecuencia del accidente. Las víctimas mortales se encontraban en vehículos alcanzados por la aeronave fuera del perímetro inmediato de la pista.
El choque provocó además interrupciones, retrasos y cancelaciones en el Aeropuerto Internacional de Miami mientras las autoridades aseguraban el área y comenzaban a recopilar evidencia.
Analizarán las comunicaciones con el control aéreo
Otro componente esencial de la investigación será reconstruir las comunicaciones entre la tripulación y los controladores de tráfico aéreo.
Homendy explicó que la NTSB todavía trabaja para obtener todas las grabaciones y transcripciones, así como para identificar a los controladores que estaban de servicio cuando ocurrió el accidente.
Los investigadores compararán esas conversaciones con el audio de la cabina y los datos técnicos de la aeronave. El objetivo será determinar si los pilotos reportaron alguna emergencia, problema mecánico o dificultad durante el aterrizaje.
La investigación apenas comienza
Los equipos de la NTSB permanecerán aproximadamente una semana en el lugar del accidente. Durante ese período documentarán la escena mediante fotografías, videos, imágenes de drones y mediciones de las marcas dejadas por los neumáticos.
También examinarán los restos de la aeronave, los sistemas de frenado, los motores, los registros de mantenimiento y los procedimientos operacionales de la compañía.
La agencia elaborará un informe preliminar con la información inicial, pero la investigación completa podría tardar muchos meses. Ese análisis será el que finalmente determine las causas y los factores que contribuyeron al accidente.
Por ahora, los datos de las cajas negras ofrecen una primera mirada a los segundos finales: un aterrizaje a alta velocidad, la aplicación de los frenos, un aumento breve de potencia y un último intento por desacelerar antes de que el avión terminara fuera de la pista.





