
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) investiga dos incidentes denunciados durante el fin de semana en Redington Shores, donde varios visitantes aseguran haber visto a un pescador cortar partes de tiburones y abandonar o arrojar los restos cerca de una zona frecuentada por bañistas.
El episodio más reciente habría ocurrido el domingo. Según el testimonio ofrecido por Carrie Singh, un tiburón con un anzuelo todavía sujeto a la boca apareció sobre la arena sin la cola. La mujer afirmó que el pescador presuntamente se quedó con una de las aletas y dejó el resto del animal en la playa.
La familia aseguró haber observado anteriormente al mismo hombre usando una caña y un kayak para pescar. En aquella ocasión, según su relato, colocó pedazos de otro tiburón dentro de la embarcación, remó mar adentro y los arrojó al agua.
Los testigos consideran que se trataba de dos ejemplares diferentes porque el primero era considerablemente más pequeño. La denuncia la difundió Fox 13 Tampa Bay.
Preocupación entre los visitantes de Redington Shores
Singh expresó indignación por el aparente trato dado a los animales y preocupación por la decisión de arrojar sus restos cerca de personas que se encontraban dentro del agua.
“No estoy en contra de que la gente pesque”, explicó la testigo. Su cuestionamiento se centró en la presunta mutilación de los tiburones y en el posible riesgo creado al devolver partes de los animales al mar en una zona de baño.
Akshay Singh también señaló que el hombre aparentemente conservó una aleta. Aunque la familia temió que los restos pudieran atraer otros animales, las autoridades no han informado de la aparición de más tiburones ni de ataques o lesiones relacionados con los hechos.
Tampoco se ha divulgado la identidad del pescador ni se ha confirmado qué especies fueron capturadas. Esa identificación será determinante para establecer si los animales podían ser retenidos legalmente.
Las normas para pescar tiburones desde la costa de Florida
Florida permite la captura recreativa de determinadas especies de tiburón, pero impone restricciones sobre los ejemplares que pueden conservarse, su tamaño, el equipo empleado y la manera de manipularlos.
Las personas mayores de 16 años que pesquen tiburones desde una playa, muelle, puente u otra estructura conectada con tierra deben aprobar un curso y obtener gratuitamente un permiso de pesca de tiburones desde la costa. El permiso debe renovarse cada año.
La FWC establece un límite general de un tiburón por persona y día, con un máximo de dos ejemplares por embarcación. Algunas especies pueden retenerse sin un tamaño mínimo, mientras que otras deben alcanzar medidas específicas.
La normativa contiene además una extensa lista de especies protegidas, entre ellas los tiburones tigre, limón, blanco, martillo gigante, martillo festoneado, mako y tiburón ballena.
Cuando se captura una especie prohibida, debe permanecer en el agua con las branquias sumergidas y ser liberada inmediatamente. Si retirar el anzuelo demora su liberación, la recomendación oficial es cortar el anzuelo o la línea lo más cerca posible de este.
Los tiburones retenidos deben permanecer enteros
Una de las disposiciones que podría resultar relevante para la investigación es la obligación de conservar enteros los tiburones que serán aprovechados.
Según las reglas oficiales de la FWC todos los tiburones retenidos deben permanecer con la cabeza, la cola y las aletas adheridas hasta que sean desembarcados. La agencia permite retirar las branquias y las vísceras mientras el pescador continúa en el agua o en el lugar de pesca, pero no separar previamente la cola o las aletas.
La misma normativa prohíbe usar carnada para atraer peces —práctica conocida como chumming— cuando se pesca desde una playa.
No obstante, las fotografías o grabaciones por sí solas no permiten establecer definitivamente si hubo una violación. La FWC deberá identificar la especie, determinar dónde y cómo fue capturada, comprobar si el hombre tenía los permisos necesarios y reconstruir lo ocurrido con cada ejemplar.
Experto cuestiona el desperdicio del animal
FOX 13 mostró las imágenes al capitán Dylan Hubbard, propietario de Hubbard’s Marina y ajeno al incidente. El pescador explicó que existe una diferencia entre una captura legal y una práctica ética.
Hubbard sostuvo que una persona no debería capturar un animal si no piensa aprovecharlo como alimento, carnada o para otro uso permitido. También cuestionó que el cuerpo hubiese quedado abandonado en la playa.
A su juicio, este tipo de comportamiento perjudica a toda la comunidad pesquera porque proyecta una imagen de crueldad y falta de respeto hacia la fauna.
El capitán señaló que un ejemplar de una especie permitida y del tamaño correspondiente puede ser retenido legalmente. Sin embargo, insistió en que el pescador tiene la responsabilidad de causarle una muerte rápida, evitar sufrimiento innecesario y aprovechar el animal sin desperdiciar partes utilizables.
La FWC mantiene abierta la investigación
Carrie Singh aseguró que llamó a la FWC después de ambos incidentes. Cuando los agentes recibieron el aviso, el hombre ya había abandonado el lugar.
Según la testigo, las autoridades le pidieron que volviera a comunicarse si lo veía nuevamente. La FWC confirmó que está investigando las denuncias, pero hasta el momento no ha anunciado multas, arrestos o cargos.
La pesquisa deberá determinar si los tiburones pertenecían a especies cuya captura está permitida y si fueron manipulados conforme a las normas estatales. Hasta que concluya esa revisión, las acusaciones contra el pescador permanecen como señalamientos de los testigos.




