
Un camionero que se encontraba trabajando en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Miami se convirtió en testigo directo del accidente de un avión de carga de Amazon Air que dejó al menos cinco muertos y cinco heridos, tres de ellos en estado crítico.
El trabajador relató que él y sus compañeros se preparaban para concluir la jornada cuando una fuerte explosión, seguida de un temblor, humo y llamas, cambió por completo la escena. «Estamos preparándonos para salir y de repente se escuchó el pum», contó el camionero en declaraciones exclusivas a Telemundo 51.
Su testimonio ofrece una reconstrucción de los primeros y caóticos segundos posteriores al impacto del Boeing 767-300, que se salió de la pista durante el aterrizaje, atravesó una vía cercana al aeropuerto, chocó contra varios vehículos y terminó envuelto en llamas.
Una explosión, un temblor y una columna de humo
El camionero explicó que observar aviones volando a baja altura era algo habitual para quienes trabajaban en esa zona de Miami. La proximidad con el aeropuerto había convertido el ruido de las aeronaves en parte de la rutina diaria.
Pero el domingo todo fue diferente. Según recordó, el estruendo estuvo acompañado por un fuerte movimiento y por la aparición casi inmediata de humo y fuego. En pocos segundos comprendieron que no se trataba de una operación normal en las pistas. «Aparentemente este se sobrepasó y, al momento que uno se dio cuenta, escuchó la explosión, el temblor, el humo, el fuego», describió.
La aeronave, identificada como el vuelo 7598 de 21 Air, había llegado desde el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en San Juan, Puerto Rico. El avión transportaba carga para Amazon Air y era operado por 21 Air, una compañía con sede en Carolina del Norte.
El accidente ocurrió alrededor de las 2:00 p.m., cuando el aparato sobrepasó el final de una pista diagonal del Aeropuerto Internacional de Miami. La aeronave continuó avanzando fuera del área utilizable y terminó impactando vehículos en una zona próxima a la cuadra 2100 de la Avenida 42 del Noroeste.
Trabajadores corrieron en medio de la confusión
Después del impacto comenzó una carrera desesperada entre quienes se encontraban cerca del lugar. El camionero recordó personas moviéndose de un lado a otro mientras trataban de comprender lo sucedido y mantenerse alejadas del fuego.
También observó dos camiones detenidos en el área donde terminó la aeronave, aunque no pudo precisar si habían sido alcanzados directamente. «Ya estaban corriendo para adelante, para atrás», narró el testigo al describir el desconcierto que se apoderó de los trabajadores.
Las autoridades confirmaron posteriormente que el avión golpeó varios vehículos antes de incendiarse. Algunas personas quedaron atrapadas y tuvieron que ser liberadas por los equipos de emergencia.
Las primeras imágenes difundidas desde la zona mostraron una extensa columna de humo negro y parte de la aeronave quemada fuera de la pista. El fuselaje terminó en un terreno adyacente al aeropuerto, mientras decenas de unidades de emergencia rodeaban el lugar.
«En cualquier momento pudiéramos ser nosotros»
Más allá de la explosión y las llamas, el camionero reconoció que presenciar la tragedia desde tan poca distancia le dejó una profunda impresión. «Algo difícil porque te queda el pensamiento de que en cualquier momento pudiéramos ser nosotros», confesó.
La reflexión resume el temor que se extendió entre empleados, conductores y otras personas que trabajan diariamente alrededor del aeropuerto. Para ellos, el accidente no fue una imagen observada a distancia, sino una emergencia que ocurrió a pocos metros de sus puestos de trabajo.
El testimonio también muestra cómo una jornada aparentemente normal terminó transformándose en una de las tragedias aéreas más graves registradas recientemente en Miami.
Más de 200 rescatistas participaron en el operativo
El Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade desplegó más de 60 unidades y aproximadamente 200 efectivos para controlar la emergencia.
Cuando los rescatistas llegaron, encontraron la aeronave parcialmente incendiada, con llamas intensas y una gran cantidad de humo. Las labores se concentraron en apagar el fuego, controlar una fuga activa de combustible y localizar a las personas atrapadas.
El jefe de bomberos de Miami-Dade, Ray Jadallah, calificó la situación como compleja debido a la combinación del incendio, el combustible derramado, los vehículos golpeados y la necesidad de realizar varias operaciones de rescate al mismo tiempo.
Los bomberos liberaron a personas atrapadas dentro de vehículos, mientras otros equipos trabajaban para auxiliar al piloto y al copiloto, quienes permanecieron dentro de la cabina después del accidente. Ambos pilotos fueron trasladados al Jackson South Medical Center. Otras tres personas fueron llevadas al Jackson Memorial Hospital.
Cinco muertos y cinco heridos
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, confirmó que al menos cinco personas murieron y otras cinco resultaron heridas. Tres de los lesionados permanecían en estado crítico durante el último informe oficial.
Las autoridades no habían divulgado las identidades de las víctimas ni detallado cuántas se encontraban en tierra cuando fueron alcanzadas por la aeronave. La cifra podría modificarse a medida que avancen las labores de identificación y la investigación. Los organismos involucrados insistieron en que se trata de una situación en desarrollo.
Amazon expresó sus condolencias y afirmó que su prioridad era apoyar a las personas afectadas. La compañía confirmó que el avión formaba parte de su operación Amazon Air, aunque pertenecía y era operado por 21 Air.
Las causas siguen bajo investigación
La Administración Federal de Aviación y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte abrieron investigaciones para establecer por qué el Boeing 767 no logró detenerse dentro de la pista.
Los investigadores deberán examinar las condiciones meteorológicas, el funcionamiento de los sistemas de la aeronave, su velocidad durante el aterrizaje, las comunicaciones con la torre de control y las decisiones adoptadas por la tripulación.
En el momento del accidente se reportaban tormentas ligeras y ráfagas de viento en Miami, pero las autoridades todavía no han determinado si el clima tuvo alguna relación directa con lo ocurrido.
Datos preliminares de seguimiento aéreo indicaron que la aeronave se desplazaba a unos 112 nudos, aproximadamente 207 kilómetros por hora, cuando abandonó la superficie utilizable de la pista. Esa información deberá ser contrastada con los registradores de vuelo y las demás evidencias recopiladas por la NTSB.
El organismo investigador envió un equipo especializado a Miami y tiene previsto ofrecer una actualización preliminar sobre el avance de las pesquisas. Esa presentación no constituirá una conclusión definitiva sobre la causa del siniestro, un proceso que podría prolongarse durante meses.
El accidente paralizó temporalmente el aeropuerto
Después de la tragedia, las autoridades ordenaron la suspensión temporal de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Miami para permitir el acceso de los rescatistas y proteger la escena.
El cierre provocó cancelaciones, desvíos y cientos de retrasos. Horas más tarde fueron reabiertas dos de las cuatro pistas, aunque el aeropuerto continuó experimentando afectaciones.
El accidente ocurrió durante el fin de semana del Día del Trabajo, uno de los períodos de mayor movimiento aéreo en Estados Unidos. Las autoridades recomendaron a los pasajeros verificar directamente con sus aerolíneas antes de dirigirse al aeropuerto.
Mientras los investigadores buscan respuestas, el relato del camionero aporta una mirada desde tierra a los primeros segundos del desastre: una explosión inesperada, el suelo temblando, trabajadores corriendo y una aeronave en llamas demasiado cerca de quienes terminaban una jornada común.





