Padre de Karla Pérez destrozado porque el régimen le prohíbe a su hija entrar a Cuba: «La hicieron pagar todo y ahora no la dejan entrar»/Imagen tomada de redes sociales

El padre de la periodista Karla Pérez destrozado y casi llorando denunció la situación de su hija en conversación con el portal ADN Cuba, con el que su hija colabora como reportera.

Según el padre de la joven, a Karla la hicieron pagar todo, la prórroga del pasaporte que estaba vencida, el vuelo de la aerolínea Copa Airlines, su prueba PCR antes para supuestamente presentarla en Cuba, e incluso un hotel para pasar los días de aislamiento, como lo exige el Gobierno de la Isla.


«La hicieron pagar todo eso, y cuando llega a Panamá 20 minutos antes de abordar el vuelo, en un audio la llamaron y le dijeron que Cuba le había negado la entrada», confesó el padre.

Con la voz quebradiza alcanzó a decir que su hija lleva cuatro años lejos de la familia.

«En aquel momento que la expulsaron de la universidad, pensamos que no fueran capaces de hacer tanto. Gracias a una familia en Costa Rica pudo estudiar, y graduarse de periodista, que es lo que ella quería, cuatro años sin venir a Cuba, sin ver a su familia, a su patria, porque ella es cubana, ella no es una persona de otra país», puntualizó el papá.

Karla Pérez fue expulsada con apenas 18 años de la Universidad de Las Villas, cuando cursaba el primer año de la carrera, y estaba afiliada al movimiento opositor Somos+.


La también periodista independiente Mónica Baró se refirió al caso de Karla desde esta mañana, y responsabilizó al régimen cubano por la maldad con la joven, dejando que se ilusionara con el viaje, corriendo con todos los gastos, para luego no permitirle la entrada, y lo que es peor dejarla varada en Panamá, porque ella no tiene visado para retornar a Costa Rica.

A continuación el texto íntegro publicado por Mónica Baró en Facebook, donde analiza la crueldad del Gobierno cubano, y la situación de su colega:

Si a alguien le queda duda de la maldad de quienes nos dirigen, de su vocación por el odio, que piense en lo que han hecho con Karla. A Karla le permitieron en la embajada de Cuba en Costa Rica prorrogar su pasaporte, le permitieron reservar un hotel en Cuba para pasar su aislamiento, le permitieron abordar el avión con rumbo a Cuba en Costa Rica, y cuando arribó a Panamá, el país donde hacía escala, el gobierno cubano interrumpió su viaje. No hay manera de que las personas que decidieron que Karla no podía volver al país en el que nació no supieran que ella había prorrogado su pasaporte y había hecho reserva en un hotel. Claro que lo sabían, no sólo porque ella hizo trámites en la embajada cubana sino también porque las listas de pasajeros de los vuelos las autoridades cubanas las reciben con antelación. Sabían que Karla viajaría a Cuba y la dejaron hacer los trámites, pagar por el hotel e incluso volar hasta Panamá. Dejaron que sus padres, que hace cuatro años que no la abrazan, se ilusionaran con el reencuentro. Dejaron que ella se ilusionara. Hasta que llegó a Panamá, más bien al aeropuerto de Panamá, porque no puede salir del aeropuerto. A Karla le informaron que tenía prohibido entrar a su tierra natal, de la cual es ciudadana, en un terreno de nadie. No puede volver a Costa Rica porque no tiene visa, ni puede entrar a Panamá, ni la aerolínea Copa le permite abordar un vuelo a Cuba, porque el gobierno cubano se lo prohíbe. Ahí, en esto que le han hecho, a ella y a su familia, no hay nada más que maldad. Sadismo. Quienes decidieron esto no sólo están pisoteando la Constitución cubana, y burlándose incluso de los millones de cubanos que votaron por ella, sino que están disfrutando esto. Son responsables tanto quienes decidieron este horror como quienes, pudiendo, no hacen nada por revertirlo. En casos como estos es donde de veras la naturaleza de un gobierno se manifiesta. Aquí no estamos frente a un error del gobierno, ya han pasado demasiadas horas como para pensar que se trata de un error. Aquí estamos frente a la maldad más básica del mundo.

Si a alguien le queda duda de la maldad de quienes nos dirigen, de su vocación por el odio, que piense en lo que han…

Publicada por Mónica Baró Sánchez en Jueves, 18 de marzo de 2021