Aunque habaneros aseguran que en Mundiales anteriores era diferente, y que muchos cubanos salían a gastar divisa para ver los partidos de fútbol desde un bar, o un hotel, comentan que este año el Mundial de Rusia no ha estado marcado por tal espíritu festivo, apunta Diario de Cuba.

Según el medio de prensa, en los negocios privados de la Isla no abundaron las ofertas para acoger la cita deportiva con entusiasmo, “muchos optaron por, simplemente, poner la transmisión de los partidos en el televisor del local, y los estatales tampoco tuvieron propuestas atractivas”.

En la calle Obispo, el Café Suiza colocó una oferta válida para todos los partidos, una hamburguesa acompañada de una bebida por cinco CUC, sin embargo una trabajadora del local confesó:

“No se puede decir que mucha gente mirara la oferta y viniera corriendo. Tampoco es que mucha gente esté saliendo a gastarse el dinero para ver la final en un bar”.

Por su parte un trabajador de un hotel, dijo que durante el mundial pasado “el bar del hotel donde trabajaba estaba repleto, no de extranjeros, sino de cubanos que se gastaban los dólares para ver el partido con aire acondicionado y tomando cerveza”.


“Este año la cosa está flojísima. Muy poca gente ha venido por aquí. La jugada está demasiado apretada como para tirar el dinero saliendo a mirar un partido. No solo para la gente, también los locales están encontrando difícil resolver mercancías. Imagínate que en mi hotel ni siquiera hay cerveza, y eso que es del Gobierno”, añadió.

Otros habaneros comentaron que el desabastecimiento, fue uno de los principales obstáculos para brindar ofertas.

El propietario de una cafetería en Centro Habana explicó: “ten en cuenta que la cerveza se compra en las tiendas del Estado y uno le pone un poco más de precio para ganar. Si le rebajas algo para que la gente venga a ver el Mundial, se te esfuma la ganancia”.

“Yo tiré las cuentas pensando que a lo mejor se ganaba si compraban cosas de picar, pero al final me resultó arriesgado. Decidí hacer lo que todos: poner el partido en la televisión y que la gente que esté consumiendo lo pueda ver”, argumentó.

Si durante Mundiales pasados, transmitir los partidos en el circuito de cines de la capital se hizo una opción popular, esta vez la población señaló no se le dio gran promoción.

Adelaida trabajadora de una cafetería próxima al Payret, comentó que en otras ocasiones sacaban buenas ganancias, y aseguraba que para el cine del gobierno también era buen negocio, porque las entradas eran más caras que para ver una película, sin embargo este año el Payret está cerrado.

Los cubanos opinan que “la cosa está mala”, un arrendador privado, Arnaldo comentó: “Estamos en medio de las vacaciones y con baja de turismo, que es una de las principales entradas de dinero para el cubano, ya sea puteando o vendiéndole tabaco”.

(Con información de Diario de Cuba)