Marino Murillo dice a los cubanos que no pueden «pensar en tener una sociedad exactamente igualitaria»/Imagen tomada de YouTube

El jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, Marino Murillo Jorge ha dicho en la televisión estatal que los cubanos no pueden pensar «en tener una sociedad exactamente igualitaria», en un intento por acallar las tensiones que se han generado con la denominada «Tarea de Ordenamiento», anunciada a fines de esta semana por el designado gobernante Miguel Díaz-Canel, informa CubaNet.


A partir del 1 de enero de 2020, entrarán en vigor un paquete de medidas que incluyen una unificación monetaria, una reforma salarial y la suspensión de subsidios y de las llamadas gratuidades. Las autoridades han augurado desde ya la devaluación del peso cubano frente al dólar norteamericano, un factor que podría desencadenar una gran inflación y mayores desigualdades para el pueblo cubano, lo que se traduce en pobreza, de acuerdo a los economistas.

Según el propio Murillo, en su intervención en la Mesa Redonda informativa, el proceso tendrá implicaciones para la población, mencionando como las más importantes transformaciones el aumento de salario y pensiones.

El funcionario advirtió que los productos importados se encarecerán, principalmente en una etapa inicial.

«Las materias primas llegan más caras al sector empresarial, el incremento de salarios formas costos y los precios empresariales suben, por lo tanto, los minoristas deben moverse para no subsidiarlos, porque la lógica es subsidiar personas y no productos», detalló el apodado como «zar de las reformas económicas» en la Isla comunista.


Murillo dijo además que «las empresas estatales tenían muchas regulaciones para distribuir sus utilidades. Y una cooperativa, por ejemplo, no tenía restricciones».

No obstante, aseguró a partir de enero «al todos los actores estar en igualdad de condiciones se busca que no haya límites para la distribución de las utilidades a sus trabajadores.

«Las utilidades lo que hay es que crearlas y ya luego se reparten. No hay límites», puntualizó.

Por último aclaró a la teleaudiencia que no se puede «pensar en tener una sociedad exactamente igualitaria. Si usted está en una empresa que es capaz de repartir cinco salarios medios de las utilidades, perfecto. Si está en una que no reparte porque la gestión es deficiente, no tendrá acceso, sin embargo, cobrará el salario escala que no se penaliza».

«Una devaluación es un ajuste y el principal ajuste en Cuba es llamar a ser más eficientes ante el trabajo», concluyó.