Medios de prensa en Cuba informaron que un grupo de 62 médicos cubanos recién graduados de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana (UCMH) prestarán servicios en Venezuela.

El programa de salud se denomina “Misión Barrio Adentro”, según uno de los médicos graduados del curso 2017-2018, Luis Álvaro Herrera Betancourt.

Sin embargo, cientos de trabajadores protestan en ese país suramericano por la crisis de salud que sacude al país.

De acuerdo a Martí Noticias, “el conflicto laboral con los trabajadores de la salud es el más grande que ha enfrentado Maduro desde que arribó al poder en 2013”.


El autócrata venezolano anunció el sábado que invertiría 344 millones de dólares para mejorar los servicios en los casi 300 hospitales públicos del país, no obstante las protestas que llevan casi un mes por mejoras salariales y dotación hospitalaria se mantienen.

Producto de la inflación en el país suramericano, los venezolanos aseguran que los salarios que perciben son iguales o inferiores al salario mínimo vigente, que se ubica en 5.196.000 bolívares, cifra que los condena a la pobreza extrema.

Pablo Zambrano, secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud de Venezuela (Fetrasalud), desde una manifestación declaró a los reporteros: “ratificamos el día de hoy la continuidad de este paro porque no hemos recibido ningún tipo de respuesta”.

A un mes del “paro presencial” que empezó el gremio de enfermeros, y al que se han unido médicos, bioanalistas, obreros y administrativos de los hospitales públicos, el régimen de Nicolás Maduro no ha ofrecido respuestas dignas de ser escuchadas por los manifestantes.

Fetrasalud pretende unir su “lucha” con la de los trabajadores de casi todas las empresas públicas, que también protestan desde hace casi un mes por motivos similares.

“No creemos en el gobierno del presidente Maduro (…), tenemos días solicitando diálogo para buscar soluciones y hasta esta fecha no lo han hecho”, añadió.

La presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas, Ana Rosario Contreras, por su parte exigió al partido gobernante asumir “su responsabilidad” en la crisis sanitaria, caracterizada por una infraestructura colapsada, trabajadores desmotivados, y escasez de fármacos.

Según Contreras, el dinero se invertirá en la importación de medicamentos de consumo masivo, generalmente escasos en Venezuela, así como para optimizar la atención a pacientes oncológicos, trasplantados, con enfermedades renales o crónicas.

Recientemente Maduro anunció una transformación del sistema de salud pública del país.

La Habana y Caracas son estrechos aliados políticos, económicos, Venezuela envía al régimen cubano petróleo a precios subsidiados, a cambio de los servicios profesionales cubanos.

En los últimos años, más de 30.000 integrantes cubanos entre médicos de distintas especialidades, fungían como cooperantes de la salud en ese país.

Un promedio de 11.543 millones de dólares anuales ingresan a las arcas del régimen de La Habana, tomando en cuenta la exportación de servicios profesionales, fundamentalmente médicos.

(Con información de Martí Noticias)