Históricamente se consideraba a Cuba como uno de los países mayores exportadores de azúcar del mundo, la Isla de la caña de azúcar, y del desarrollo de los centrales no existirá más, aquella leyenda azucarera es parte del pasado, prueba de ello es que este mes de septiembre se ha distribuido en la Mayor de las Antillas, a través de la canasta básica del mercado racionado azúcar procedente de Francia, reporta el independiente diario cubano 14yMedio.

Atribuir las causas al mal desempeño de la zafra pasada, debido al embate del huracán Irma, es como taparse los ojos ante lo evidente, en 2002 la Isla inició el desmantelamiento de la antigua y principal industria cubana, por órdenes del fallecido dictador Fidel Castro.

Fue entonces cuando el 64% de los centrales fueron cerrados, sus empleados reubicados y las instalaciones desmanteladas, reportaba Martí Noticias en abril pasado, se impone entonces deducir que los días de gloria de un país que otrora fue eminentemente azucarero han quedado atrás.

14yMedio asegura que la nueva azúcar procedente del país europeo llega a las bodegas de La Habana en impecables sacos blancos, y satisface a los consumidores cubanos, por su limpieza y calidad.


Norberto, un bodeguero de la barriada de La Timba, cercana a la Plaza de la Revolución describió el producto: “es fina, no está húmeda y no tiene ninguna suciedad”.

“Hemos tenido azúcar de Brasil pero esta es la primera vez que nos llega desde Francia”, añadió.

Un trabajador del Grupo Empresarial Azucarero (Azcuba) confirmó la procedencia del azúcar al diario independiente.

“Hemos tenido que comprar azúcar francesa porque la mayor parte de la zafra nacional la tenemos comprometida con compradores internacionales”, expresó.

El texto del citado medio explica que la Isla tiene un elevado consumo de azúcar, pues se necesitan unas 700 mil toneladas anuales para satisfacer la demanda del mercado racionado, las industrias locales y el sector privado.

Cuba rubricó un convenio con China, para venderle anualmente 400 mil toneladas, sin embargo este año la producción no alcanzó para abastecer el consumo interno y las exportaciones.

Según Julio García, presidente del grupo estatal Azcuba, en la zafra de 2017-2018, el país caribeño produjo poco más de un millón de toneladas de azúcar crudo, lejos de los 1.6 millones que las autoridades del sector se habían propuesto, por lo que no se pudo cumplir con lo planificado.

Actualmente la producción azucarera ha quedado rezagada, muy por detrás del turismo, las remesas de los emigrados y la venta de servicios profesionales, fundamentalmente de salud.

(Con información de CubaNet)