Casi tres meses retenido en la Isla el activista cubano Lidier Hernández, quien denuncia ya perdió su trabajo en Uruguay/Imágenes captura de pantalla

El activista cubano Lidier Hernández Sotolongo quien se encuentra retenido en la Isla, por haber participado en marchas que reclaman los derechos políticos de los ciudadanos de la Isla ante la Embajada de Cuba en Uruguay, donde él reside, denuncio perdió su trabajo en Montevideo.


Según Lidier, esta semana recibió la lamentable noticia de que perdió su trabajo en ese país, en el que reside.

«Desde el día 17 de febrero yo debía haberme incorporado a mi trabajo y no me fue posible porque no me permiten salir de acá de Cuba», explicó.

Hernández Sotolongo visitó la Isla el pasado mes de enero, junto a su esposa, a mediados de febrero cuando se disponía a viajar hacia Uruguay fue retenido en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, y se enteró entonces de que estaba regulado por las autoridades cubanas.

El activista había participado en una protesta contra el régimen de la Isla frente a la Embajada en Uruguay, él y un grupo de cubanos que se manifestaban fueron agredidos por una turba de simpatizantes comunistas, el suceso quedó documentado, y por esa razón el régimen le impide reunirse con su esposa en Montevideo, pese a los reclamos que logró tramitar en Cuba antes de que comenzaran a reportarse los casos de Covid-19.


Lidier lleva casi tres meses en el país caribeño, y lamenta el Gobierno de la Isla no respete su derecho a expresarse libremente, «desconociendo el artículo 53 y el 54 de la Constitución vigente en Cuba».

De acuerdo a sus más recientes declaraciones «hay un silencio administrativo desde las instituciones cubanas».

«Mi demanda en el Tribunal Popular Provincial de Cienfuegos sigue en curso; estamos esperando respuesta y ahora no pueden decirme que no ha pasado el plazo», detalló el activista desesperado por el estancamiento con su caso.

Lidier reveló que hasta el momento nadie se ha comunicado con él, ni le han contestado sobre su negativa de salida del país, en medio de toda esta incertidumbre mantiene la fe de que «los jueces del tribunal hagan justicia», atiendan su demanda y fallen a su favor.