Un grupo de “intrépidos” jóvenes estadounidenses ha decidido proseguir con sus planes de navegar hacia Cuba.


A pesar de que los estadounidenses estén en alerta, ya que el Gobierno estadounidense recomendó a sus ciudadanos no viajar a la Isla, por los extraños ataques acústicos perpetrados a su cuerpo diplomático en La Habana.

Quince personas están decididas a viajar a Cuba, el grupo lo integran cinco estudiantes universitarios, entre otros, que conforman la pequeña tripulación de la goleta Harvey Gamage. La embarcación partió en septiembre del estado de Maine, realizó una escala en Washington, y justo mañana zarpará con el fin de llegar a Cuba antes del día de Acción de Gracias.

La coordinadora del programa, Claire Grest ha dicho a EFE: “Hemos leído el aviso de viaje y lo hemos analizado críticamente, pero como tripulación estamos acostumbrados a tomar y a evaluar riesgos, y hemos elegido continuar el viaje a Cuba porque pensamos que es importante y, además, emocionante”.

El programa de la organización Ocean Passages, se fundó en 2015, y persigue formar cada año a un pequeño grupo de jóvenes brindándoles la posibilidad de aprender a navegar, y también explorar la hermosa naturaleza de la Isla.

“Me llevó un tiempo superar el choque cultural, salir por mi cuenta y liberarme de esa barrera”, dijo Cal Randall, uno de los maquinistas del velero, que repite esta experiencia tras haberse incorporado a principios de 2017, en la anterior delegación que realizaba el trayecto de vuelta a Estados Unidos.


Randall asegura que Cuba es un lugar seguro, y más tranquilo que muchas ciudades estadounidenses.

Pero esta aventura tiene un objetivo más amplio, que una simple tarea formativa, el presidente de la organización, Gregory Belanger lo explicó:

“El barco es lo que llamamos un buque escuela, lo que quiere decir que los estudiantes son, además, miembros de la tripulación (…). Pero tienen también un propósito más contemporáneo: son diplomáticos culturales”, confesó Belanger.

El directivo norteamericano aspira que en un futuro, estudiantes cubanos puedan incorporarse a la tripulación de esta hermosa goleta construida en 1973, afirma Belanger sería un “símbolo extraordinario” de la normalización en las relaciones entre ambas naciones.

Los jóvenes estadounidenses tienen mucho entusiasmo con la idea de entrar en contacto con el pueblo cubano, compartir la música y anécdotas, durante los meses de invierno a lo largo de la costa cubana.

De acuerdo al presidente de la organización, los muchachos impacientes por aportar su grano de arena en la misión diplomática, aprovecharon la escala en la capital estadounidense para reunirse con congresistas y explicarles la humanidad del proyecto.

Pues el proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos por el momento ha vuelto a congelarse, debido a los incidentes ocurridos recientemente en La Habana, y las declaraciones del gobierno de la Isla, que ha dicho no son responsables de los ataques sónicos, y ya por último los niega.

Del encuentro, Belanger afirma: “En algunos casos, Cuba no está en la lista de prioridades del congresista, pero al poder compartir nuestra historia hemos obtenido algunas respuestas muy positivas e incluso alguno llamó ‘intrépidos’ a nuestros estudiantes”.

(Con información de Cubanet)