
El gobierno de los Países Bajos elevó su alerta de viaje para Cuba al nivel naranja y recomendó a sus ciudadanos evitar viajar a la isla salvo en casos estrictamente necesarios, en medio del deterioro de la situación interna del país.
Según la advertencia emitida por el Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés, los constantes apagones, la escasez de alimentos, combustible y medicinas, así como el aumento de las tensiones sociales, han convertido a Cuba en un destino considerado inseguro para el turismo.
Las autoridades también alertaron sobre posibles disturbios sociales y señalaron que la capacidad de asistencia consular en la isla es limitada en caso de emergencias.
La decisión de Países Bajos se suma a advertencias similares emitidas recientemente por otros gobiernos occidentales. En meses anteriores, Canadá pidió a sus ciudadanos extremar precauciones al viajar a Cuba debido a la crisis energética y la escasez generalizada.
En paralelo, la situación turística en la isla continúa deteriorándose. Reportes recientes reflejan una fuerte caída en la llegada de visitantes internacionales, cancelaciones de vuelos y preocupación creciente dentro de la propia industria turística cubana.
La nueva alerta podría representar otro golpe para el turismo en Cuba, uno de los sectores más importantes para la economía del país y que atraviesa una de sus peores crisis en años.





