Los youtubers cubanos han innovado para poder subir sus materiales a internet desafiando la baja velocidad de la conexión en la Isla.


Los jóvenes cubanos imponen su ingenio a las limitaciones del Gobierno comunista, y luchan por sus ilusiones, superando barreras tecnológicas e insistiendo por estar presentes en las redes, y compartir lo que piensan.

Un reportaje para Martí Noticias, indagó al respecto:

“Profesionalmente soy recepcionista, y de hobby youtuber”, comenta una muchacha.

“Yo siempre he visto muchos youtubers internacionales, Sandra Cires, “Yuya”, siempre me han gustado mucho, como soy modelo me inclino mucho hacia lo que es maquillaje, la moda y esas cosas”, explica otra entrevistada.


“Mi canal se llama “Come Pizza”, el nombre tiene su historia, y actualmente ya tengo un tema para el canal, y es principalmente humor, el objetivo es tratar de hacer reír a las personas”, detalla un joven.

“Pues empecé una noche por aburrimiento con un amigo, y empezamos para tener algo que nos entretuviera, algo que hacer en un verano”, dijo un adolescente.

Uno de ellos resalta que aunque ha hablado de móviles, escuelas con un carácter universal, ahora intenta circunscribir su canal y hacerlo aún más personalizado para sus seguidores, adaptando los temas a Cuba.

La modelo señala que muestra todo su trabajo en videos clip, y en las pasarelas cubanas, además de unir amigos a su canal y realizar retos.

Según explica la mayoría de los suscriptores que tiene no son de Cuba, al menos no viven en la Isla, “porque las conexiones aquí son imposibles, y no creo que muchas personas que se conectan y tengan una sola hora para gastarse, de ella tomen 10 o 15 minutos para ver tu vídeo”.

“La conexión es un poco rara, a veces está buena, y a veces no se puede”, comenta otro youtuber.

Otro joven señala que busca un día de frío, o lluvia para que no haya nadie en la calle, “cuando menos tú te lo esperes, ahí estoy yo subiendo vídeos en el parque” (refiriéndose a una zona WiFi pública).

No obstante los youtubers cubanos se proponen seguir creciendo, y que su esfuerzo les sea recompensado, pese a vivir en una Isla comunista y desconectada.

La recepcionista comenta que no desea ser lo mismo toda la vida, y su sueño es “poder vivir de YouTube”, que ésta es la plataforma que más se acerca a lo que ella soñaba con ser.

(Con información de Martí Noticias)