El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, molesto por las declaraciones del padre de uno de los jugadores de baloncesto liberados por China durante la visita del mandatario estadunidense a ese país, dijo hoy que debió haberlo dejado en China.


«¿Quién?», respondió el viernes a la ESPN cuando le preguntaron sobre la participación del presidente en este asunto. «¿Para qué estuvo allí? No me digas nada. Todos quieren que parezca que él me ayudó». «Mientras me hijo vuelva, estoy bien. Estoy contento con la forma en que se manejaron las cosas. A mucha gente le gusta decir muchas cosas que piensan que sucedieron allí. Como dije: ‘A veces intentan hacer un gran negocio de la nada’. Soy de Los Ángeles. He visto cosas peores que un tipo tomando unas gafas», dijo el padre de uno de los jugadores.

Esas palabras molestaron a Trump.

«Ahora que los tres están fuera de China y a salvo de pasar años en la cárcel, LaVar Ball, padre de LiAngelo, no acepta lo que hice por su hijo y que el robo en una tienda no es una gran cosa. ¡Debería haberlos dejado en la cárcel». ¿Continuará?

El intercambio entre ambos ha generado gran polemica en las redes sociales y en los medios de prensa nacional.