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Cuentapropistas que forman parte de la Asociación Cubana de Transportistas Autónomos (ACTA) en las provincias de La Habana, Mayabeque y Artemisa, han explicado que no volverán a trabajar hasta tanto el Gobierno cumpla con una serie de demandas que dieron a conocer este jueves, informa Martí Noticias.


Las exigencias de los trabajadores por cuenta propia son cinco, con ellas piden a las autoridades poner fin al tope de precios, libertad de movimiento, que se les permita trabajar en toda la Isla, incluyendo las zonas turísticas, además demandan combustible según consumo y una sola licencia operativa de pasajeros.

Las autoridades no habían respondido a la solicitud de ACTA, de acuerdo a Esteban Hernández González, coordinador para la región occidental de la Coalición.

Según Hernández González, en los últimos días ha habido señales de que la represión en contra de los transportistas ha ido disminuyendo, pues algunos boteros se mantienen prestando servicios y no cumplen con las nuevas regulaciones.

«Cerca del 70 u 80 por ciento no está trabajando para tratar de lograr que el gobierno se siente a negociar, a buscar una alternativa. Hasta ahora no ha habido ninguna respuesta a las demandas», detalló el cuentapropista, que añadió las autoridades están siendo permisivas.


El jueves casi no había inspectores en las calles, y la policía no estaba parando los carros, porque están temerosos de que el transporte empeore más, explicaba Hernández González.

Algunos transportistas quieren trabajar aunque sea en días alternos para darle sustento a su familia, pero el ACTA toma las decisiones colegiadamente entre sus miembros y los coordinadores en cada territorio.

Hay unos 40 boteros vinculados al ACTA en cada provincia, ellos seleccionan a sus representantes, a su coordinador a través de una estructura.

«A veces hacemos consultas directas y a veces hacemos consultas a través de estos coordinadores», comentó.

El 80% de los pasajeros recae sobre los transportistas privados, que por tanto consideran el Gobierno tendrá que prestar atención a sus demandas.

«Si usted recorre los puntos de control de la capital con las provincias, se da cuenta de la concentración de población que hay. Más del 80 por ciento de esa demanda de transporte se cubría sobre la base del transporte privado», agregó.