Tony Castro, Vilma Rodríguez (nieta de Raúl Castro) y Sandro Castro

Ricardo Torres Pérez, profesor e investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) en la Universidad de La Habana, cree que el número de ricos ocultos en la Isla puede estar representado por apenas el 1% de la población, la concentración de la riqueza del país caribeño estaría en manos de unas 112 mil personas, y en unos 30 mil hogares, los privilegiados serían funcionarios, pequeños empresarios, artistas, deportistas y campesinos, reporta 14yMedio citando información de un amplio artículo de Deutsche Welle en español.

No obstante, no existen números oficiales que permitan establecer las dimensiones de la brecha entre ricos y pobres, aunque a simple vista se puede ver que mayoritariamente la población vive en la miseria, paradójico bajo un gobierno que prometió justicia social e igualdad para todos hace más de 60 años.


Sin embargo, el artículo se pregunta qué significa ser rico en Cuba, y el economista responde que poseer una «casa grande en zonas específicas, auto moderno, viajes frecuentes al exterior, incluyendo por placer, y satisfacción en calidad (no en cantidad) de necesidades básicas».

Asimismo aclara que «salvo un grupo muy pequeño, el resto de la nomenclatura del funcionariado no disfruta de privilegios exorbitantes, y la razón puede ser que Cuba es un país bastante pobre».

«El día que dejen de tener ese cargo, pasan a ser un ciudadano bastante medio. Y ello explica, aunque solo en parte, por qué se aferran al cargo: porque es la única manera de tener un nivel de vida significativamente diferente de la media del país y despreocuparse de una gran cantidad de problemas», añadió.