Residentes de Miami-Dade dicen estar sintiendo pequeños temblores en sus viviendas, originados por las operaciones de la cantera de roca caliza White Rock, localizada en Hialeah, reporta Telemundo 51.


Los residentes se quejan de rajaduras en sus calles, en las paredes de sus casas y en sus patios.

Abel Fernández, un vecino de Mami Lakes, una de las comunidades donde las personas han denunciado percibir las vibraciones explica que: «cada vez que explotan un nuevo yacimiento, sentimos un terremoto y eso es de lunes a viernes».

Por su parte Jorge Lorenzo, un abogado del noroeste de Miami-Dade comenta que siempre sucede entre 12 del mediodía y las 2:00 pm.


Maria, una residente de la comunidad Riviera Isles, dice que los «miniterremotos» originados en White Rock se perciben hasta en Miramar. Ella muestra a Telemundo las rajaduras en las paredes de su casa.

En «la casa… todo se mueve…las lámparas y los cuadros bailan y eso es constantemente», reveló la mujer.

El comerciante Miguel Martínez asegura que este fenómeno se percibe en unas diez mil viviendas y negocios.
Martínez también es uno de los integrantes de la coalición “No More Blastings” (No más explosiones, en español), creada por los vecinos para denunciar la situación que han sufrido los residentes en los últimos tres años.

La administración de White Rock declaró en una carta a NBC 6 y a Telemundo 51, que «de acuerdo a múltiples estudios, las explosiones no causan daños a viviendas (…) La causa de las afectaciones pudieran ser las técnicas de construcción de casas, la subsidencia del suelo y los fuertes vientos».

«La transmisión de energía es mucho más eficiente en la materia rígida (…) Las vibraciones –posiblemente- pudieran mover la superficie que sostiene la base de las casas y cuando el material sólido no se compensa adecuadamente, aparecen las grietas», detalló Greenville Dreep, geólogo y profesor de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), quien señala que la capa superficial de roca caliza en el suelo de Florida, es la condicionante principal para la transmisión exitosa de la vibración a gran escala.

A muchos les preocupa la seguridad estructural de las casas, con el crecimiento de las rajaduras, aunque Al Brizuela, ingeniero civil explica que no existe un peligro inminente de derrumbe.

No obstante añade que lo difícil es «conseguir la cobertura de los seguros para reparar los daños».

Puesto que a las compañías aseguradoras es necesario demostrarles con fechas y evidencias, la causa de la grieta. Un abogado también recomienda a los afectados buscar asesoría legal en este sentido.

Por otro lado, la activista de Miramar Kate Tobon denuncia que «el proceso administrativo fue completamente diseñado para favorecer a la industria minera».

«Se debe presentar la denuncia en el portal de la oficina del jefe financiero del estado, ente regulador de la industria de las minas y el proceso se canaliza a través de un juez del Distrito de Audiencias Administrativas (DOAH) (…) Es el juez quien toma la decisión de si se debe compensar o no al demandante», agregó.

Y en ello coincide el abogado Steve Kanecht, quien recomienda que los afectados busquen asesoría legal para este tipo de reclamos –amparados por ley pero de una naturaleza extraordinariamente compleja.

Una investigación publicada por Tallahassee arrojó que las vibraciones de White Rock no tienen la intensidad suficiente como para provocar los daños estructurales que misteriosamente se multiplican a través de los extremos noroeste de Miami Dade y suroeste de Broward.

Algunos señalan que este informe no está completo, y no tuvo en cuenta la tierra, la energía, el bloque y estructuras.

«Las rajaduras que nosotros tenemos en las casas no son por tirones de puerta o cambios de temperatura (…) No pararemos hasta encontrar respuestas», concluyó el ex bombero de la comunidad Abel Fernández.

(Con información de Telemundo 51)