Migrantes cubanos en Panamá (Imagen: Captura de Pantalla, Martí Noticias)

Panamá invertirá nueve millones de dólares en Metetí, una zona de la provincia fronteriza de Darién a donde se puede llegar por tierra, para construir un albergue para los migrantes (en su mayoría cubanos) que ingresan por la inhóspita frontera sur que comparte con Colombia, informa Martí Noticias.


El Gobierno panameño no ha decidido aún el proceder migratorio que aplicará en el caso de unos 1.000 cubanos varados en su territorio, mientras les provee de atención médica y ayuda humanitaria.

Los cubanos podrían ser deportados a la Isla, o recibir un salvoconducto de las autoridades panameñas, ante la reciente ola de antillanos que han llegado a ese territorio con el objetivo de atravesarlo, y seguir su rumbo a Estados Unidos, pese al fin de la política «pies secos/pies mojados» en 2017.

Según Jonathan del Rosario, ministro panameño de Seguridad, son más de 700 migrantes, otros han cifrado el conglomerado en más de 1.000 personas.

En el área de Puerto Obaldía puntualizó el ministro, se encuentran 716 migrantes, la mayoría de ellos «cubanos».


Del Rosario dijo que se le han enviado 11.700 libras de alimentos e insumos humanitarios para poderlos atender.

No obstante de acuerdo al reportero de Martí Noticias, Ricardo Quintana, «el desespero hace presa de algunos migrantes».

Si algunos de los migrantes tiene antecedentes criminales serán puestos a órdenes de autoridades competentes, «en el caso de la gran mayoría que son personas que están en transito por nuestro país, dependiendo de la nacionalidad pueden ser sujetos a un proceso de retorno o se les da una orden de abandonar» Panamá «en un período de tiempo», explicó el alto funcionario.

Javaier Carrillo, director nacional de Inmigración alegó que una deportación en el caso de Cuba es algo más complicado, dado que tienen que pedirle una autorización al gobierno, y deben mantenerlos en los albergues, aunque señaló deportan cubanos casi a diario.

En cuanto a la cuarentena que se había decretado en Puerto Obaldía por un brote de malaria, un médico del poblado desmintió que los cubanos tengan esa enfermedad.

Menores de edad y embarazadas forman parte del grupo de inmigrantes, en estos momentos viviendo en condiciones de insalubridad.