Madre cubana al régimen: ¡Coño vendan el país! Para que creen trabajos y la gente se gane su dinero dignamente/Captura de pantalla

Cubanos desde dentro y fuera de la Isla comienzan a apoyar el vídeo de Amelia Calzadilla, una madre habanera que estalló hace algunas horas en redes sociales, porque la situación que se vive en Cuba tras 63 años de «revolución» es insostenible.


Calzadilla, de profesión traductora, egresada de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana, y madre de tres niños, inició una directa enviando un mensaje al ministro de Energía y Minas, Nicolás Arronte Cruz, por un recibo de 6.000 pesos cubanos que pagó para que ella y sus hijos tengan luz eléctrica. Sin embargo advirtió no volverá a pagar una suma así, puesto que considera es una explotación al cubano de a pie, que es la fuerza laboral del país, y al que en décadas no se le ha pagado un salario justo.

«Realmente mi conversación es con el pueblo, pero bueno el mensaje es para el ministro de Energía y Minas, este es el recibo de una mujer que tiene tres niños, en el mes de julio de 2021 cuando ustedes decidieron cambiar las tarifas para la población…», expresó Amelia con el comprobante en la mano, cuestionando qué cómo es posible que si ellos dicen que los recursos son del pueblo, el pueblo tiene que pagar las comodidades de los dirigentes y de la cúpula gobernante.

«¿Ustedes han buscado en el diccionario lo que significa la palabra ministro? Significa funcionario público que sirve a los demás, no nosotros a ustedes, y estoy cansada de esto, esto es una mariconada…y lo voy a decir así mismo, y yo soy una persona decente», sentenció la madre, visiblemente afectada por el alto costo de la vida en el país comunista.

Amelia aclaró que ese fue el pago que ella hizo en julio del año pasado, pleno verano cuando el calor arrecia en la Isla y los apagones planificados o no son constantes.

«Mis hijas que están en edad escolar dejan de ir a la escuela porque no tengo con qué cocinar. Porque la empresa de gas a mí no me da el servicio, ni de las gas manufacturado, ni la de gas licuado, ni ninguna. Y yo no estoy culpando a la gente de abajo, a la gente del municipio del Cerro que son maravillosas…no esa gente no, estoy culpando a los que dirigen, a los de arriba. Porque tu ministro de Energía y minas que tienes esa barriga bien gorda de llenártela con el dinero y el sacrificio del pueblo, en tus manos está resolver este problema», exigió.


«No dicen ustedes que le van a poner corazón, pues pónganle cerebro también para que esto funcione», añadió.

«Ya no me interesa que me venga a buscar la policía, que me venga a buscar el DTI (Departamento Técnico de Investigaciones), no me importa porque yo no le robo a nadie, ni vivo con lo que me da nadie, y estoy hasta la mismísima coronilla. En cualquier momento me enfermo de los nervios, porque mis hijos no tienen comida, no tienen zapato, no tienen ropa, porque necesitan a mis familiares del extranjero para poder vivir dignamente en Cuba. ¡Coño vendan el país, véndanlo por provincias, véndanlo! Para que creen trabajos, para que la gente se gane su dinero dignamente, y no cobren el MLC a 110…», pidió.

«No me importa ni la opinión tuya ni la opinión de nadie, venme a llevar presa que me vas a solucionar un problema, porque por lo menos no voy a ser una carga para mi familia, la comida se la voy a poder dejar a ellos. Estoy obstinada, ya no sé hasta cuándo, ponte creativo», dijo directamente en un mensaje al designado gobernante Miguel Díaz-Canel.

«Bruno (Rodríguez Parrilla) tu pincha loco es resolver el problema, no girarte para el pueblo. No me voy a girar más para mis hijos para decirle que no hay medicinas. Lis (Cuesta Peraza) no me importa, tu opinión no cuenta…tu vida no me importa, si amas a Díaz-Canel no me importa. Lo que nos importa es que no queremos hacer más cola para el pollo, ni para el perrito, ni para el picadillo. Queremos vivir con dignidad, con decoro», puntualizó molesta.

«Ya no me interesa nada, la gente cuando no trabaja se le bota por falta de idoneidad, y ustedes no son idóneos», enfatizó.

«¿Cómo ustedes se las arreglan para seguir construyendo hoteles? Solo Dios lo sabe, inversiones extranjeras…pues inviertan en las empresas públicas, la gente quiere pincha, quiere que le paguen en dólares que es lo que mueve el mundo, no quiero hablar más de continuidad ni de corazón, ni de la cabeza de un guanajo. La gente quiere llegar a su casa y comerse un plato de comida, trabajado, porque yo no quiero que me lo regales», agregó.

«No tengo el porque irme, porque yo nací en este país igualito a ti, los derechos ciudadanos que tengo son los mismo que tienes tú, los mismos. Y mis hijos tienen derecho a crecer aquí, a trabajar aquí, a tener una vida aquí, y todo el mundo tiene que respetar eso. Hasta cuándo, ya contigo no quiero conversar…», indicó haciendo clara alusión a Díaz-Canel y a su camarilla.

«Mi pregunta ahora va para el pueblo. Pueblo de Cuba, madre cubana que te levantas por la mañana como yo, preocupada de que te quiten la luz, que no sabes que le vas a dar de comida a tus niños cuando lleguen en la tarde, que no sabes de donde pudiste sacar el dinero para poder comprar una mochila en 5.000 pesos, a ti yo te pregunto ¿cuánto mas vas a aguantar? Porque yo no aguanto más», advirtió.

La joven aseguró que por publicar ese vídeo, la Seguridad del Estado iría a la puerta de su casa, pero le recordó a la policía política que ellos también tienen hijos y padres, y que el régimen se desentendió hace mucho tiempo.

«Ya yo no puedo más y si tú estas como yo que tampoco puedes más, mira vamos a unirnos, porque nos tienen que dar la cara», propuso.

A pocas horas de haberse publicado el mensaje de Calzadilla se ha vuelto viral en redes, y cada vez son más los cubanos que desde dentro y fuera del país, la apoyan en sus demandas, que son el clamor de millones, una Cuba libre de la dictadura, libre de la continuidad del hambre y la miseria.