Han pasado dos semanas desde que el último crucero atracó en Key West. Esto significa que miles de personas no están gastando su dinero en la ciudad.


Bo’s Fish Wagon ha estado activo en Key West desde la década de 1970. Sin embargo, los taburetes y mesas en el popular restaurante han estado vacíos durante 15 días consecutivos, desde que el área se declaró en alerta por el huracán Irma.

«Es un poco difícil estar en el negocio cuando es posible caer en bancarrota cada verano», dijo Holly Owen, la copropietaria del restaurante.

Owen opina que las consecuencias de la tormenta ya le han costado más de 30.000 dólares en pérdidas.

«Sólo esperamos que los acreedores y los bancos nos den un poco de margen de maniobra, eso es lo mejor que podemos hacer», comentó Holly Owen.


La industria turística de la Florida depende en gran medida de los Cayos y $2.7 mil millones solo se genera a partir de los dólares del turismo cada año en el Condado de Monroe.

Esta industria vital está sufriendo cada día que pasa, las atracciones turísticas no están operando se ha convertido en una ciudad fantasma con muchos más negocios cerrados por ahora.

«Creo que lo peor es que todavía no tenemos agua potable, y eso es probablemente lo que más me interesa y es difícil abrir las puertas si no tienes al menos eso», acotó la copropietaria del restaurant. «Así que ahora mismo estoy tirando tanta lejía como puedo.»

El gobernador de la localidad Rick Scott, dijo estar trabajando para el restablecimiento tan rápido como sea posible, al igual que señaló como el problema más serio, el tema de la vivienda.

La vivienda para los trabajadores de servicios es la prioridad número uno, comentó Scott.