La Santa Sede se hace eco de la crítica situación que están viviendo los cubanos dentro de la Isla/Imagen de archivo

Vatican News, sitio web especializado de la Santa Sede se hace eco de una carta que un un grupo de religiosos cubanos envió a las autoridades provinciales de Camagüey, quejándose de la crítica situación socioeconómica en que está inmersa la Isla.

En la misiva denuncian la crisis con los alimentos por el desabastecimiento, los insuficientes salarios, y los problemas estructurales que han empeorado en el contexto del Covid-19.


Según los religiosos, «las personas están cansadas y estresadas, lo que deteriora las relaciones sociales, familiares y personales. Sentimos que el pueblo no aguanta más, es una situación insostenible».

«La población desea alternativas factibles que encaminen al país hacia el desarrollo y el bienestar social», añadieron.

En el texto lamentan el alza de precios que ha traído la Tarea Ordenamiento del régimen, y las dificultades en el área de la salud, donde escasean los medicamentos, y enfermedades comunes, crónicas o psiquiátricas son «causa de angustia, sufrimiento y agotamiento».

Los cubanos «están prácticamente con las manos atadas sin oportunidades», describieron.


Asimismo se quejan de las tiendas en dólares, por no ser la moneda en que se le paga a la población por su trabajo, y el triste panorama en los comedores sociales, donde los ancianos no pueden pagar por los alimentos.

Denunciaron el problema de la vivienda en Cuba, el hacinamiento de las familias, y las trabas que el Gobierno impone al sector privado, mientras nunca «se materializan las promesas».

«La gran mayoría del pueblo no se siente en confianza y libertad para expresar lo que piensa en diversos ambientes sociales, tampoco para acercarse a las autoridades de distintos niveles y áreas, y solicitar lo que creen, expresar lo que necesitan o sugerir alternativas», subrayan, recordando que «existe miedo a la exclusión».

Para cerrar los religiosos demandan «crear espacios de diálogo igualitario entre el Estado y los diversos actores sociales, sentarse juntos a una misma mesa para buscar alternativas y unir esfuerzos para sacar adelante nuestro país, que está viviendo una situación crítica».