En la mañana del pasado domingo 7 de octubre, uno de los inquilinos de una vivienda ubicada en Campanario entre Zanja y Dragones, Centro Habana encendió un cigarro, y se produjo una explosión, en la que dos personas resultaron heridas, las causas del suceso han salido a la luz, y el incidente se debió a una fuga de gas en las conexiones que ha estado arreglando el gobierno habanero en esos consejos populares, informa Diario de Cuba.

Un familiar de la mujer lesionada, que pidió hablar bajo anonimato, confesó que la fuga de gas que afectaba a las dos casas colindantes, fue consecuencia de la negligencia de las autoridades encargadas de reparar las conexiones.

Ambos heridos están reportados en estado grave, con quemaduras de tercer grado en más del 60% del cuerpo.

En un reporte anterior de Diario de Cuba, una vecina había mencionada a una menor como posible fallecida, sin embargo la niña se encuentra en perfecto estado de salud, puesto que por fortuna no se hallaba en la vivienda en el momento del suceso.


En el lugar de los hechos se presentaron altos dirigentes del Gobierno de la provincia, lo que a juicio de los vecinos, apoyaría la sospecha de que la negligencia no fue de los dueños de la casa, explicaron vecinos y familiares.

Las partes dañadas por la explosión han sido reconstruidas por las autoridades a menos de 72 horas de ocurrido el hecho, según testigos «para tapar la letra».

Uno de los vecinos afectados por la explosión contó «el daño más grave fue la pared lateral, que se derrumbó completamente, y de milagro no nos mató a mi esposa y a mí».

Desde hace poco más de un mes, residentes de los consejos populares Dragones y Los Sitios han planteado sus temores, por la inseguridad de las obras de remodelaciones en las conexiones de gas, y por lo que las calles están destruidas.

Familiares y vecinos que expresaron su preocupación pidieron su identidad no fuese revelada, por temor a las represalias, pero aseguran las autoridades del gobierno prometieron ayudar en la reconstrucción de los perjuicios.

Asimismo cuentan que en los alrededores a la zona de la explosión, elementos de la Seguridad del Estado vigilan y no permiten se tomen fotografías.

(Con información de Diario de Cuba)