Esta semana arrancó la Feria Internacional de La Habana con el objetivo de alcanzar altos niveles de inversión extranjera, para sacar a Cuba del estancamiento económico en el que ha vivido durante décadas de ineficiente administración «socialista».

El economista Roberto Díaz Vázquez, director de la independiente Fundación Logos, indicó que «el Gobierno cubano no es un gobierno de fiar, en primer lugar por la historia que ha tenido…de cese en los pagos, demoras para pago, y ser un terrible socio desde el punto de vista financiero, y más aún con una bajísima credibilidad».

«Es por ello que Cuba está jugando una carta muy difícil», dijo en alusión a lo que el régimen espera captar en esta feria, una inversión superior a los 3.000 millones de dólares. Díaz Vázquez mencionó la necesidad de inversión fuerte puesta a favor de empresas, que tengan la intención de desarrollar la maltrecha infraestructura cubana.


«Se tienen que renovar en primer lugar el parque tecnológico, en segundo lugar las fuentes de energía utilizadas tradicionalmente, que tienen que ser renovadas con la ayuda de una inversión generosa, como son 3.000 millones de dólares, tiene que ser anual, durante un período no menor a diez años, no puede ser menor a esto, porque entonces decrecería de manera lamentable el principio económico, y bajo un régimen adecuado de privatización, muchas empresas cubanas inclusive ministerios enteros desaparecerían, porque tendrían que ser privatizados», comentó el economista isleño.

La concreción de negocios en la Isla se ve coartada por los obstáculos que conforman la burocracia, y la lentitud en la aprobación de propuestas y demás trabas a los inversores.

(Con información de Radio Martí)