El MINSAP abandona a su suerte a un joven psicólogo cubano con grave problema de salud (Imagen tomada de CubaNet/Autora: Yadira Serrano Díaz)

Un joven santiaguero de 34 años entregó dos misivas, una al Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la otra a la Dirección Municipal de Salud de Alto Songo, donde reside, por el padecimiento que le aqueja, para el cual las instituciones no le han dado solución, informa la periodista Yadira Serrano Díaz para CubaNet.


Yoenis Barriento Thomas de profesión psicólogo, y padre de dos niños sufre fuertes dolores abdominales, y una desnutrición severa de acuerdo a su edad.

El profesional ha dejado claro que viajará a La Habana, para interponer su queja, ante el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, porque ya no puede más con el sufrimiento que le acompaña desde hace 30 años.

A los dos años de edad Yoenis ingirió una sustancia cáustica que le ocasionó pérdida parcial de la lengua y considerables daños en algunos órganos del tracto digestivo, fundamentalmente en el esófago.

A días de la ingesta, él todavía se encontraba ingresado en el hospital, cuando su madre por desconocimiento, le dio a comer un pedazo de carne que le perforó el esófago, el personal médico tuvo que hacer una Gastrostomía Alimentaria.


«Definitivamente, la ingesta del producto cáustico le provocó importantes quemaduras en los órganos con los que tuvo contacto. Aunque en este caso el paciente no tuvo consecuencias irreversibles en un primer momento, el intentar tragar algún alimento complicaría su caso, como ocurrió. La carne de seguro le perforó el esófago que ya estaba dañado por el cáustico», explicó el doctor Roberto Serrano sobre el caso de Barriento Thomas.

Con la Gastrostomía, Yoenis pudo alimentarse «mediante una sonda que se le colocó a través de la pared abdominal y hasta el estómago».

Este procedimiento permitió que el santiaguero pueda absorber líquidos y medicinas de forma directa en el estómago, sin pasar por la boca y el esófago.

Pero aunque su condición pudo ser reversible con otra intervención quirúrgica, al practicarla no pudieron restablecer sus vías orales, por malos manejos de los médicos que intervinieron.

«Me operaron y todo salió mal por mala praxis de los médicos. El resultado ha sido una vida complicada en extremo para mí y mi familia», revela.

Al ser trasladado a La Habana para dar solución a su problema de salud, lo operaron nuevamente, pero tampoco tuvo buenos resultados.

Con 22 años Yoenis viajó por su cuenta nuevamente a la capital para internarse en el Hospital Hermanos Ameijeiras, donde le confirmaron Cuba no tenía tecnología ni personal médico capacitado para una cirugía necesaria en su caso.

El joven fue informado que debía viajar a otro país para el procedimiento, desde entonces han pasado 14 años en los que Yoenis ha esperado se concrete esta opción; ha enviado cartas a las diferentes instancias, donde explica el abandono de su caso por parte de Salud Pública desde hace más de una década.

El Gobierno le retiró la pensión porque vive con su pareja, que sí puede trabajar, pese a lo costoso que supone para él subsistir porque debe comer cada dos horas, y necesita una alimentación hiperproteica, no recibe dieta por parte de las autoridades, y escasean las sondas, jeringuillas, y analgésicos como el Tramadol, que necesita para calmar sus dolores.

Una Trabajadora Social que lo atendía dio argumentos en su contra, y la Dirección Municipal de Salud de la localidad, consideró que sus quejas no tienen fundamento.

Desde entonces ha tomado la decisión de viajar a La Habana para pedir su caso sea examinado por Díaz-Canel.

«Pido a cualquier persona o institución que sepa de mi caso, que se interese y me ayude, porque en mi país no tengo la más mínima oportunidad de sobrevivir», explicó el padre de familia.