Vendedores de carne de cerdo en Cuba/Imagen de archivo

Ya son más los cuentapropistas en la ciudad de Sancti Spíritus, que han decidido no vender más carne de cerdo, como medida para presionar al régimen con el objetivo de que retiren el tope de precios, informa Martí Noticias.

Según la emisora del exilio, la protesta comenzó con 15 trabajadores privados del mercado de La Plaza, en la ciudad, desde hace dos semanas, y ahora son muchos más.


El Gobierno topó los precios a 30 pesos cubanos por libra de carne de cerdo, pero los vendedores exigen poderla vender a 45, de manera que puedan cubrir los gastos y ganar algo de dinero.

El periodista independiente Adriano Castañeda, dijo que mientras esperan una respuesta del Estado, los cuentapropistas han paralizado por completo la venta de carne porcina.

«El cerdo en estos momento se cotiza en pie por los productores privados a 27 pesos en moneda nacional, y además de eso estos emprendedores tienen que pagar el 10 por ciento de lo que venden, además de la transportación y el local donde comercializan, y realmente la cuenta no da», indicó Castañeda.

Por su parte, la activista y comunicadora independiente Aimara Peña González, contó que la semana pasada se dio un intento de negociación, cuando el sector privado fue citado a una reunión con el Gobierno Municipal, sin embargo no hubo acuerdo.


Peña González revela que «en ninguna parte se puede comprar cerdo, eso es parte de lo que los cuentapropistas han acordado».

«Es decir, hacer un parón de venta y obligar al gobierno a tomar medidas en ese sentido. Se les prometió que serían escuchados, pero al parecer la reunión no dio resultado, y ellos se han puesto de acuerdo en que nadie va a vender en ninguna parte de Sancti Spíritus», agregó.

Esta semana funcionarios e inspectores visitaron a los vendedores de La Plaza, con la intención de presionarlos con tal de que reiniciaran la comercialización de carne con el mismo precio topado, pero los cuentapropistas se negaron.

Los trabajadores privados denunciaron haber sido víctima de amenazas por sostener la protesta.

No obstante, los cuentapropistas siguen con su reclamo, y otros puntos de venta en diferentes zonas de la ciudad se han sumado a la iniciativa de suspender la venta de carne.