Los cubanos se rehúsan a visitar periódicamente las clínicas dentales en la Isla, entre los factores fundamentales está la falta de higiene de los instrumentos, la mala atención, y la escasez de recursos.

Uno de los entrevistados por CubaNet, dijo que sólo va al dentista cuando siente alguna molestia, alguna carie o algún sangramiento, lo que quiere decir cuando prácticamente el problema ya no tiene solución.

Teresa Comas confesó que asiste con «poca frecuencia, porque le tengo miedo», mientras Iván Thompson expresó: «bueno cuando me siento mal, me siento algo».


Otros cubanos enumeraron las dísimiles dificultades que encuentran a la hora de visitar el dentista en el país caribeño, problemas con la energía eléctrica y con los instrumentos básicos con los que debe trabajar el médico.

Negligencia, malos tratos y agresividad, demora, son las causas fundamentales por la que los antillanos optan por no atenderse.

«Yo tengo una espiga, y…no hay espiga, no había dientes, tampoco materiales», comenta Reinaldo Madrigal.

Un transeúnte entrevistado explicó que el diente se le aflojó, y en el mismo trabajo se lo tuvo que sacar, sin visitar una clínica.

Los estomatólogos se negaron a ser entrevistados para el reportaje de CubaNet, al parecer para no verse comprometidos con la prensa independiente.

Se pierden las historias clínicas denuncian algunos, y los que pueden se ven en la necesidad de acudir a dentistas particulares para arreglarse la dentadura.

«El particular a veces tienes las posibilidades que no tiene el Estado, y hay veces que tenemos que acudir por una necesidad, porque si uno tiene un dolor de muela, y vas a un dentista y un ejemplo no hay anestesia, no hay esto, no hay lo otro, y existe un particular y tienes el dinero lo pagas, porque lo que tú quieres es resolver tu situación», comentó Teresa Comas.