Científico cubano David Fernández Rivas/Imagen de People Pages

Nominado al Premio de Ingeniería Príncipe Friso 2021, el cubano David Fernández Rivas, quien lidera un equipo investigativo al frente de un proyecto que propone inyectar sin usar agujas, en una universidad de Países Bajos, informa Diario de Cuba citando reporte del medio oficialista Juventud Técnica.

Fernández Rivas que actualmente trabaja en la Universidad de Twente, cursó en la Isla la carrera de Ingeniería en Instalaciones Nucleares y Energética, en el InSTEC (Instituto Superior de Ciencias y Tecnologías Avanzadas), entre el 2000 y el 2004.


En conversación con la prensa estatal, el cubano contó que el proyecto que lidera «significa una especie de impulso o un aumento de la visibilidad, el cual en principio no es tan importante, pues cuando uno habla de inyecciones sin agujas ya en sí mismo atrae la atención».

«Pero en lo personal ayuda mucho a incrementar la credibilidad o el impacto, y es un reconocimiento a la trayectoria de trabajo que lleva», detalló.

«La novedad de mi visión es que se enfoca en inyectar cantidades de líquido muy pequeñas (pL y nL) en las capas más superficiales de la piel», indicó.

El ingeniero explicó que «anteriormente se buscaba inyectar aproximadamente 1mL y de manera intramuscular. Estamos todavía una fase temprana, pero hemos acumulado resultados muy interesantes e importantes. Unas seis publicaciones en revistas de alto calibre y una patente publicada. Hemos recibido financiamiento de la Unión Europea, y recientemente del gobierno Neerlandés», reveló.


Para inyectar sin aguja se debe «calentar el líquido a ser inyectado con láseres de onda continua como fuente de energía. El calentamiento resulta en la formación de una burbuja de vapor que crece rápidamente. Debido al confinamiento brindado para contener el líquido dentro de un canal de dimensiones microscópicas y la explosividad del fenómeno, el líquido frente a la burbuja es expulsado a velocidades del orden de los 360 km/h», precisó.

«La alta velocidad y las pequeñas dimensiones de las gotas de líquido (o jet) aproximadamente 50 µm, permiten atravesar la piel causando daños imperceptibles», sostuvo.

«Nosotros estamos usando láseres menos potentes de onda continua, y todavía estamos investigando el tiempo exacto, pero todo ocurre en menos de un milisegundo», añadió, asegurando que «el calentamiento no afecta a los medicamentos», aunque seguirán investigando con el fin de obtener más datos.

El cubano confesó que a lo largo de su vida ha tenido como meta «contribuir a resolver problemas que tengan el mayor impacto positivo posible».

«En mis otros proyectos ya he contribuido a la mejora de eficiencia energética de reactores químicos y la enseñanza de nuevos métodos de innovación. Solo me faltaba resolver problemas que afectan a millones de personas», agregó.

A diario se usan 44 millones de agujas, de acuerdo a un estimado de la Organización Mundial de la Salud (OMS).