Los senadores Richard Burr, republicano y presidente de la Comisión de Inteligencia del Senado, y Mark Warner, más importante demócrata del panel, afirmaron que se «seguirá el rastro de los datos de inteligencia hasta donde llegue».


Burr y Warner señalaron que, se reunirán con altos funcionarios, tanto del gabinete saliente como del entrante, y que se enviarán citatorios «de ser necesario para obligar a dar testimonios».

«Realizaremos esta pesquisa en forma expedita, y la haremos bien», aseveraron los senadores.

Según informe de inteligencia, el presidente ruso Vladimir Putin estuvo involucrado en una campaña oculta a favor de la elección presidencial de Trump, estos informes que han salido a la luz, han convertido a Washington en un volcán.


El presidente electo se ha negado a aceptar estas revelaciones, Trump ha criticado a las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Pero, paradójicamente, una vez que se mude a la Casa Blanca el 20 de enero, estas agencias serán su apoyo fundamental para tomar decisiones de gran relevancia en el ámbito de seguridad nacional.