
Un nuevo cargamento de ayuda humanitaria financiado por el gobierno de Estados Unidos llegó este jueves 17 de septiembre al Aeropuerto Internacional Abel Santamaría, en Santa Clara, para ser distribuido entre familias vulnerables de Cienfuegos.
El envío contiene 700 paquetes de alimentos y otros 700 kits con productos de higiene, según la información divulgada por Cáritas Cuba.
La carga fue recibida por el padre Manel Homar Toboso, vicario general de la Diócesis de Cienfuegos, y Ana Isabel Palenque Guillemí, directora de Cáritas en esa provincia.
Comenzarán a distribuir la ayuda inmediatamente
Los suministros serán trasladados a la Parroquia de Lajas, desde donde comenzará la distribución directa en las comunidades seleccionadas.
Voluntarios de Cáritas serán los encargados de llevar los paquetes a hogares previamente identificados por enfrentar inseguridad alimentaria o dificultades para acceder a agua y productos básicos.
La organización dará prioridad a:
- Adultos mayores de 60 años.
- Personas con discapacidad o encamadas.
- Mujeres embarazadas o lactantes.
- Familias con niños menores de cinco años.
El objetivo es que la ayuda llegue directamente a las personas en condiciones de mayor vulnerabilidad, sin intermediarios del gobierno cubano.
Estados Unidos prepara envíos para otras provincias
La llegada del cargamento ocurre después de que la Embajada de Estados Unidos en La Habana anunciara la preparación de nuevos envíos para Camagüey, Ciego de Ávila, Cienfuegos, Matanzas y Pinar del Río.
Representantes diplomáticos estadounidenses se reunieron con Carmen María Nodal Martínez, directora nacional de Cáritas Cuba, para coordinar la recepción y distribución de los suministros.
El envío destinado a Cienfuegos forma parte de un programa humanitario de 100 millones de dólares. De esa cantidad, 60 millones se canalizan mediante organizaciones vinculadas a la Iglesia católica, como Cáritas Cuba y Catholic Relief Services, mientras que los 40 millones restantes se gestionan por medio de otras organizaciones independientes.
Cáritas ha explicado que no recibe el dinero en efectivo. Los recursos se utilizan en Estados Unidos para comprar alimentos, productos de higiene y otros suministros, además de cubrir los gastos de transportación y entrega.
De acuerdo con ese mecanismo, las instituciones estatales cubanas no participan en la compra ni en la distribución de los productos.
El programa comenzó con un cargamento desde Miami
El primer envío del programa salió de Miami el pasado 21 de julio con aproximadamente 18 toneladas de suministros. Las primeras entregas se efectuaron entre familias residentes en Bejucal y Alquízar.
A comienzos de septiembre, otro avión aterrizó en Santa Clara con 700 kits de alimentos y 700 de higiene destinados a comunidades de Quemado de Güines y Rancho Veloz, en Villa Clara.
El embajador estadounidense Mike Hammer visitó esa provincia entre el 13 y el 15 de septiembre para observar el proceso de distribución.
La llegada de la nueva carga representa la expansión del programa hacia el centro-sur de Cuba. La Diócesis de Cienfuegos incluye los municipios de esa provincia y Trinidad, en Sancti Spíritus, y cuenta con una red de 22 parroquias que puede facilitar la identificación de beneficiarios.
Ayuda limitada ante la crisis cubana
Las proyecciones indican que el programa podría beneficiar a entre 100,000 y 120,000 familias en diferentes provincias cubanas.
Sin embargo, representantes de la Iglesia han advertido que estos cargamentos no constituyen una solución permanente frente a la escasez de alimentos, medicinas y productos de primera necesidad que atraviesa el país.
La ayuda puede proporcionar alivio temporal a miles de hogares, pero su alcance sigue siendo limitado frente a la magnitud de la crisis económica y social existente en Cuba.





