El presidente Donald Trump no podrá cambiar “completamente” la política de su antecesor, Barack Obama, con respecto a Cuba, porque sus medidas “han sido populares”, dijo el 12 de junio Ben Rhodes, quien fuera asesor del anterior mandatario.

“Nada que yo haya visto parece indicar que vaya a cambiar del todo, el problema que se van a encontrar es que nuestras políticas han sido populares y han expandido la participación de emprendedores en Cuba”, afirmó Rhodes en el foro de tecnología eMerge en Miami.

El que fuera miembro del equipo de Obama, dijo no obstante que sí le “preocupa” que se “limiten” ciertos aspectos, como el relativo a los viajes.

Aseveró que si por ejemplo se restringen los viajes “una vez al año por persona, eso va a dañar a los emprendedores y las aerolíneas se van a echar atrás”.


Según informaron varios medios el pasado vienes, Trump se propone anunciar el próximo viernes en Miami una serie de cambios en la política hacia Cuba que podrían endurecer las condiciones para el comercio y los viajes de estadounidenses a la isla.

Entre los cambios que se contemplan está la prohibición a empresas estadounidenses de negociar con entidades vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y la posibilidad de imponer más restricciones a los viajes de estadounidenses a la isla.

Rhodes participó en un panel sobre las claves en la apertura de las relaciones EE.UU-Cuba y en el desarrollo de los pequeños negocios en la isla.

Con la perspectiva de los últimos años y ya fuera de la primera línea, afirmó que el gobierno de Raúl Castro está “más cómodo con un escenario limitado” en cuanto a oportunidades.

“Si hay más negocio, eso empoderará al pueblo cubano”, recalcó Rhodes, quien defendió la política del gobierno de Obama con Cuba y se remitió a las palabras del expresidente: “los cubanos deben tomar el control de su propio futuro”.

Junto a Rhodes estuvieron el presidente de la fundación Cuba Emprende, John McIntire, y el jefe de estrategia y operaciones de Google en Cuba, Brett Perlmutter.

McIntire puso como ejemplo a Airbnb, una compañía que, en poco tiempo, ha conseguido que haya “22,000 anuncios” de alquiler de habitaciones en Cuba, “más que en San Francisco, Los Ángeles y Boston”.

Aunque reconoció que es mejorable el sistema de pago a los llamados “anfitriones”, las personas que rentan sus habitaciones a través de Airbnb, dijo que el sistema funciona y “el 97 % de las transacciones llega en efectivo al anfitrión”.

(Con información de el Nuevo Herald)