Ante la escasez de carne de cerdo en Ciego de Ávila y Santa Clara los precios se disparan (Imagen de archivo)

En la provincia de Ciego de Ávila la escasez de productos alimenticios, y en especial de carne de cerdo se hace sentir fuertemente.


Funcionarios de comercio interior en la provincia dieron a conocer que de 180 mil toneladas de carne porcina que recibía el gobierno local mensual en años anteriores en el territorio, actualmente sólo reciben unas 40 mil, informó el periodista Tomás Cardoso por Radio Martí.

Sin embargo residentes en la provincia aseguran la situación es mucho peor, y las cifras o son engañosas o están asociadas al consumo del turismo.

«Estas cifras que está dando este señor, estas 40 mil toneladas, pienso que eso debe estar asignado al turismo, restaurantes estatales o comedores de empresas estatales», expresó el avileño Roberto Valdivia.

«En realidad en Ciego de Ávila hace mucho que no hay carne de cerdo para la población en ningún establecimiento del estado», añadió.


El entrevistado expuso que quienes único ofertan el producto son los trabajadores por cuenta propia, que lo comercializan a 32 pesos la libra de cerdo troceado, y el bistec a 60 pesos la misma cantidad en libras.

Valdivia reveló que la feria de fin de semana en el parque del centro de Ciego de Ávila fue suspendida por «no contar con la carne de cerdo en el inventario».

Además el servicerdo, un mercado orientado a la venta de carne de puerco también fue cerrado.

Por su parte, Reinaldo Frómeta, subdirector del grupo empresarial de comercio en la provincia, declaró a la prensa oficialista que la escasa carne de cerdo que les llega se usa para elaborar croquetas, jamonada, masa de hamburguesa y picadillo para cubrir la demanda de alimentos en Ciego de Ávila.

El periodista independiente Yoel Espinosa dijo a Radio Martí que en la vecina provincia de Santa Clara también hay déficit del producto cárnico, y las autoridades han decidido vender cerdo solo los domingos.

Según Espinosa, las personas hacen la cola desde el viernes, «para poder comprar un pedacito de carne, dado «que no se podía comprar más de 10 libras por persona».

Los cuentapropistas son quienes venden a la población y dan el frente a la crisis, aseguró el reportero, que señaló al ser tan alta la demanda y la oferta tan escasa, los precios siguen en ascenso.