
Las palabras de Mariela Castro minimizando la crueldad de los campos de concentraciรณn de la UMAP siguen provocando reacciones entre los cubanos.
Un cubano que estuvo recluido en uno de esos campamentos enviรณ a la redacciรณn de noticias de Cuba en Miami una carta abierta en respuesta a las infames declaraciones de Mariela Castro.
Carta de un cubano a Mariela Castro:
Individua:
Sรญ, me dirijo a usted como individua por lo despreciable que es, por su falta de humanidad, por su bajeza sin lรญmites, por su falta de respeto hacia todos aquellos que directa o indirectamente, pasamos por los tristes campamentos de las UMAP.
Harto conocida es su manera de insultar, de vejar a travรฉs de sus palabras y gestos. De mi padre y de mi tรญo lo aprendรญ, deberรญa argรผir. Lleva usted en sus genes la peor de las semillas.
Para ponerla fรกcil en su entrevista cargada de mรญsera propaganda y dirigida nada menos por otro que bien baila como lo es el tambiรฉn individuo Edmundo Garcรญa, dice usted, individua, que las UMAP es un asunto โmuy sobredimensionado y distorsionadoโ. Se equivoca usted, miserable individua.
Compara usted los campamentos de las UMAP con las escuelas al campo. Habla usted de servicio militar obligatorio. Permรญtame reรญr para no llorar, aunque mi risa sea sardรณnica. Permรญtame aclararle, primeramente, individua, usted que se llena la boca para defender a todos los homosexuales, sobre todo a aquellos que comulgan con sus mentiras y sus delirios de defensora de oprimidos, que los homosexuales en los campamentos de las UMAP eran la minorรญa y que ni ellos ni nosotros los heterosexuales nunca debimos estar allรญ.
Escuelas al campo dice usted, individua. Como me recuerda mi buen amigo y compaรฑero de infortunio en aquellos aciagos aรฑos 60 Pedro Bencomo:
โEra como una escuela al campoโฆ excepto por la alambrada de pรบas, los guardias armados, las jornadas de trabajo de sol a sol, los castigos fรญsicos y mentales, el aislamiento de nuestras familias, el hambre, la sedโฆ ยฟServicio Militar? La ley del SMO establecรญa la edad entre los 16 y 27 aรฑos, en mi unidad los habรญa de 16 hasta casi 60, tenรญamos de cuartelero permanente a un seรฑor de La Habana, cojo y blanco en canas. Nuestro sanitario, Joaquรญn, era un antiguo enfermero del hospital psiquiรกtrico de Mazorra que ya tenรญa nietosโ.
Aรฑado yo en mi campamento al pelirrojo cuarentรณn que le faltaban tres dedos en una mano, al epilรฉptico de Nuevitas, al testigo de Jehovรก que torturaban sin piedad. Escuela al campo dices, individua. Servicio Militar dices, individua.
Dice usted que fue su nada ilustre tรญo Fidel quien conjuntamente con el partido comunista y otros organismos hicieron una investigaciรณn que acabรณ con el cierre de las UMAP. La mentira tiene patas cortas, pero quรฉ es la mentira para usted, individua. Para usted la mentira es como una prenda de vestir que se pone a diario. No, la UMAP terminรณ cuando gracias a un periodista canadiense llamado Paul Kidd y otras fuentes filtraron la verdad.
Todo lo que usted habla, todo lo que usted escribe o menciona, individua, sale directo de las cloacas mรกs inmundas de su ser, de casta le viene al galgo, por supuesto. ยฟQuรฉ otra cosa puede esperarse de usted, individua, que usa el poder que le otorga una casta maloliente? ยฟQuรฉ pida perdรณn? ยกJamรกs, por supuesto!
Calificรณ usted recientemente de garrapatillas a aquellos que hacen activismo fuera de las instituciones estatales en Cuba. Mire usted, individua, fรญjese bien, la garrapatilla es la proyecciรณn de usted misma y de toda una familia que desde hace 60 aรฑos le succionan la sangre a todo un pueblo.
Firman esta carta este servidor mรกs los vejados, los suicidados, los torturados, los familiares que vivieron momentos de desasosiego y un gran etcรฉtera. Muchos, como mis buenos amigos Luis Peix Riverรณn y Josรฉ Pradas Casellas que ya no estรกn entre nosotros.
Victor Mozo.






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