“Hay tantos ignorantes, jóvenes y menos jóvenes, que llevan con orgullo camisetas con el rostro del guerrillero argentino, muerto hace medio siglo en Bolivia, que la iniciativa podría parecer anodina… Pero no lo es. Es un insulto a todas sus víctimas”, afirman un grupo de intelectuales cubano, y exiliados en Francia.

El grupo está encabezado por el escritor y académico Jacobo Machover, y rubricaron una carta protesta contra una exposición en la Alcaldía de París que rinde tributo a la figura de Ernesto Che Guevara.

Los intelectuales enviaron el texto a Diario de Cuba, y en el rememoran que el guerrillero “se especializó en supervisar las ejecuciones de cerca de 200 cubanos, condenados a muerte por órdenes suyas, de Fidel y Raúl Castro después de unos ‘juicios’ fabricados que duraban no más de media hora en su mayoría”.

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“Aquellos condenados, fusilados a mansalva, no eran criminales de guerra sino a menudo simples soldados que combatían por lo que pensaban que era su deber, o incluso revolucionarios que creían en un cambio democrático, no en una tiranía comunista. No murieron en combate, fueron ultimados a sangre fría”, recuerdan al mundo los cubanos exiliados.

“Los parisinos y los turistas que pasan frente al cartel con su foto quizás no sepan que se trata de uno de los asesinos más sanguinarios, más fríos, más crueles, de todas las revoluciones del siglo XX. Un heredero de Robespierre y de Saint-Just, de Stalin, de Mao, de Kim Il Sung y su prole, de todos esos ‘libertadores’ de sus pueblos que no dudaron en masacrarlos, de reducirlos a la miseria o al exilio”, escriben en la carta protesta.

El Che, ídolo de muchos jóvenes, y no tan jóvenes que al parecer desconocen la historia, “participaba en los “tribunales revolucionarios”, denominados también “Comisión Depuradora”, y él mismo asistía a los fusilamientos que se ejecutaron en la fortaleza de La Cabaña en La Habana, difundidos por televisión y los noticieros cinematográficos”.

Cuestionan como el argentino “se vanagloriaba de sus actos” en la propia tribuna de las Naciones Unidas.

Lo catalogan como “siniestro verdugo”, “él, que sólo ejerció sus pocos conocimientos médicos para describir la trayectoria del tiro que le pegaba en la cabeza a un supuesto ‘traidor’, que solo escribió versos para alabar a Fidel Castro, ‘ardiente profeta de la aurora’, que solo era fotógrafo de sí mismo en un alarde de narcisismo enfermizo, y que odiaba a los artistas hasta llegar a pensar que nunca habían logrado superar su ‘pecado original’ respecto a la revolución, incapaces por lo tanto de aspirar a la categoría de ‘hombre nuevo’, un concepto común a todos los totalitarismos, incluyendo al estalinismo y al nazismo”, detalla Machover.

El intelectual se refiere a la exposición que ha provocado la protesta de los cubanos, la misma incluye cuadros, esculturas y otros homenajes a la controvertida figura histórica. Los organizadores de la muestra artística lo definen como “lector voraz, deportista, viajero, guerrillero, marxista que aspiraba a ver surgir un ‘hombre nuevo’, el médico, pero también el poeta, el fotógrafo y el aficionado al arte”.

De acuerdo al autor de “La cara oculta del Che”, quienes organizaron la muestra son militantes de asociaciones de sustento al castrismo en Francia.

“Varios de ellos figuraban entre los que amenazaron de muerte a algunos reporteros durante la visita a París, en los salones de esa misma Alcaldía, del dictador Raúl Castro, en febrero de 2016. Su especialidad consiste en insultar y amenazar a los opositores y exiliados cubanos, tanto en sus publicaciones como en las redes sociales”, expresa un cubano expulsado como lo define El Mundo.

“La señora alcaldesa de París, Anne Hidalgo, quien, en tiempos de su antecesor, había compartido una posición de apoyo a la disidencia cubana por medio de un homenaje a las Damas de Blanco en la plaza del Hôtel de Ville, no debe seguir albergando en sus locales, pertenecientes a todos los parisinos, una mascarada seudo-artística que glorifica a un asesino”, demanda el grupo de eruditos.

Y concluyen diciendo que los “parisinos tiene que boicotear esa vergonzosa exposición y mostrar su desprecio hacia ese psicópata tan ‘fotogénico’ que solo aportó desgracias a Cuba y a los demás países donde combatió”.

Asimismo afirmar su compromiso con la democracia y libertad para Cuba, y para el resto del mundo.

(Con información de Diario de Cuba)