Cubanos en Miami a favor del presidente Trump. Foto: Cuba en Miami

Los cubanoamericanos estan irritados por la descarada defensa al fallecido dictador Fidel Castro por parte del senador demócrata Bernie Sanders, muchos desde el emblemático restaurante Versailles de Miami, dicen ver sus declaraciones como un ataque personal, a la vez están preocupados de que el aspirante a la presidencia de 78 años llegue a la Casa Blanca, informa Fox News.


Una gran parte de los cubanos en el área de Miami son republicanos, sin embargo las generaciones más jóvenes destacan como liberales, y están acostumbrados a ser fuertemente seducidos por candidatos políticos que cuentan con su apoyo para ganar votos en el sur de Florida.

La creciente popularidad de Sanders, incluso después de expresar puntos de vista comprensivos sobre Castro y otros regímenes autoritarios, subraya un problema para los demócratas de Florida, especialmente en el sur de Florida, que tiene una gran cantidad de cubanos, venezolanos y nicaragüenses cuyas familias sufrieron bajo los dictadores.

«Para mí, es muy, muy insultante y muy triste…, salimos de los países donde huíamos o escapábamos del comunismo y la opresión de las violaciones de los derechos humanos, para venir aquí y ahora estar en un país donde un «candidato demócrata es un conocido simpatizante comunista», confesó María Fernández Gómez, una votante de ascendencia cubana.

Según Gómez, la retórica de Sanders no solo es ofensiva, es personal. Su familia abandonó Cuba en la década de 1970 y llegaron a Florida después de estar entre los pocos cubanos afortunados.


«Mi padre tenía edad militar cuando se estaba preparando para salir de Cuba. No lo dejaron salir. Era un antirrevolucionario y un preso político, así que esto me golpea cerca de casa», añadió.

Un total de 1.3 millones de cubanos viven en Florida. Las estimaciones de cuántos venezolanos viven en el estado oscilan entre 60,000 y 100,000. Esos números son críticos en un estado púrpura donde solo unos pocos miles de votos podrían cambiar las elecciones.

Eduardo Gamarra, profesor de política de la Universidad Internacional de Florida, comenta que «la realidad es que es un estado en que el 2% es muy importante. Sesenta mil votos podrían marcar la diferencia. Los cubanos son claramente mucho más allá de lo más importante».

El académico dice que si Sanders gana la nominación, será difícil, si no imposible, que los demócratas cubanos y venezolanos en Florida lo respalden.

«Para los republicanos, será Navidad en agosto si Bernie obtiene la nominación. Creo que incluso podría movilizar a la gente para votar en contra de los demócratas», añadió.

Además de sus más recientes declaraciones, en otras ocasiones Sanders ha alabado a la revolución cubana, diciendo que proporciona a la población del país «atención médica gratuita, educación gratuita y vivienda gratuita».

«Soy una demócrata cubana, vi la entrevista con Bernie Sanders. Para empezar, no soy partidaria de él, pero eso me clavó el ataúd. No hay nada bueno con el régimen de Castro», explicó Raquel Robaina.

Maria Falcon, de 85 años, que salio de Cuba para Miami hace cuatro décadas, dio que vivió en un país socialista y que no es tan maravilloso como Sanders lo retrata.

«A Bernie Sanders le gusta todo gratis, dar cupones de comida, universidad gratis … ¡nunca vivió en Cuba! Si viviste en Cuba, sabes que es comunismo, represión. La gente tiene hambre, no se les da nada gratis», expresó Falcon.

«Soy dueño de un negocio ahora, dejé Venezuela en 1994, pero mi familia vive allí, y es un ejemplo perfecto de la situación que ocurre en Venezuela, entre vivir en democracia y vivir en socialismo. La mayoría de las personas que conozco tienen mucho miedo de Bernie Sanders. No tendrá oportunidad aquí en Florida», puntualizó Luis Blanco, un inmigrante venezolano que posee una hamburguesería en Sweetwater.

Esos comentarios fueron repetidos por Elias Attie, de 20 años, otro inmigrante venezolano que llegó a Florida hace dos años.

«No queremos pasar lo mismo que en Venezuela, porque en Venezuela sabemos lo que sucedió y no queremos que eso suceda aquí en Estados Unidos. Esa es la razón por la que me fui», confesó Attie.