La población en Cuba se queja de las frecuentes e inesperadas interrupciones eléctricas, luego de semanas de que el Gobierno cubano anunciara a través de la prensa oficialista, las averías en las termoeléctricas de Nuevitas (Camagüey) y Matanzas, así como mantenimientos en las de Cienfuegos y Santiago de Cuba, que afectaría el servicio eléctrico de forma total o parcial.


Los cubanos consultados por Martí Noticias comentaron que los apagones llegan a cualquier hora y sin previo aviso, causando severos daños en los equipos electrodomésticos; los afectados se quejan porque tampoco reciben compensación alguna por la empresa que retira la luz abruptamente, ni tienen cómo reponer las piezas de repuesto.

Algunos creen que en verdad estos apagones obedecen al intento del Gobierno de ahorrar combustible, aunque otra parte señala las averías como responsables de los cortes eléctricos.

“Muchos no tan tenido respuesta”, dice Ramón Zamora, quien reside en Holguín, y asegura que son muchas las personas que tienen sus equipos eléctricos quemados, y pese a que exigen respuesta la Empresa Eléctrica no obtienen resultado alguno.

Un matrimonio de Ciego de Ávila, Maylen Maidique y Leonit Carbonell comenta que para el que logra algún resarcimiento por los daños de los equipos, lo peor es la demora.


Rosa Piña dijo que en Bayamo, capital de la provincia de Granma ocurre igual, y contó que a su hermana “se le fundieron todas las lámparas, los ventiladores, un televisor y el equipo de DVD”, durante un apagón.

Algunos dicen que el servicio de la luz en Cuba es caro, y encima quitan la corriente casi siempre en los horarios pico.

Los cubanos están traumados con los amargos recuerdos de la década del 90 del siglo pasado, en la que los apagones del “período especial” dejaban sin descanso a la población.

Hace dos semanas, el reportero cubano Henry Constantín colocó un post en Facebook, con un vídeo de un apagón en Camagüey.

“Este video de #LaHoradeCuba no es para ver, ni siquiera en compañía de adultos. Aunque por estos días lo que se ve en él, mejor dicho, lo que no se ve, se ha hecho bastante común en ciudades, pueblos y campos de toda Cuba. Aquí los dejo con lo poco de Camagüey que deja ver el último de una decena de apagones que a todos nos tienen recordando con inquietud los años 90. Lo que hay en negro, son barrios oscuros. ¿Será que así es como luce el futuro luminoso que nos prometieron?”, escribió Constantín en la red social.

(Con información de Martí Noticias)