Universitario cubano: «Hoy, y en los días que vienen, me acostaré con hambre»/Imágenes tomadas de redes sociales

Conmovedor post de un profesor cubano se ha hecho viral en las redes en apenas una hora, el joven identificado como Austin Llerandi Pérez, es egresado de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, habla a la «perfección dos idiomas», y es capaz de leer cuatro, sin embargo lo único que tiene para comer durante una semana es arroz blanco.

Pérez ha publicado una simbólica foto de su título universitario dentro de una olla con el arroz, y ha advertido que «hoy, y en los días que vienen» se acostará con hambre.


«El día ha llegado: no tengo nada que cocinar, salvo arroz blanco. Ni dinero para comprar alimentos, tampoco. No me malentiendan, este post no es para pedir ayuda, ni quiero que comiencen con solidaridades, ni por acá, ni por privado. Disculpen el tono tajante, se los agradezco mucho. Pero no lo aceptaré. Siempre he sabido crearme mis propios problemas, sólo, y también resolverlos, sólo», expresa al inicio del post.

Post de un universitario cubano/Captura de pantalla

A lo largo del texto, el profesor explica que el título que ven en la foto, nadie se lo regaló, estudió varios años para poder ganárselo, nunca cometió fraude, asegura. Y tampoco se acostó con ningún maestro o profesora «por una nota».

«…Trabajo de profesor actualmente, aun cuando la misma Universidad de la que me gradué me dificultó con creces el acceso a una plaza laboral después de graduado, (hago un breve paréntesis para que les llegue la noticia que actualmente estoy demandando a la institución por abuso de poder, al difundir por grupos de WhatsApp la foto de mi expediente laboral con la expresa indicación de que no se me contratase en ningún centro educativo, y los estoy demandando legalmente, en el Ministerio de Trabajo, con su Órgano de Justicia Laboral. Sigo pensando que Ustedes son la desgracia del sistema educativo cubano)», confiesa.

«…No tengo para hoy nada de comer. Solo este arroz que ven en la foto, y mi título universitario. No pretendo criticar al Gobierno, tampoco. Como agnóstico, entiendo que quizás este es un período de prueba por la que algún Poder Superior desea verme atravesar, en aras de prepararme ante futuras inclemencias», escribe.

«Porque las futuras inclemencias vendrán… en un país donde alguien preparado, que domina a la perfección dos idiomas y lee cuatro, que puede desde realizar trabajos manuales hasta reparar computadoras, que en el campo de las Humanidades puede realizar casi cualquier trabajo, y también irse a estibar a un puerto, en un país donde una persona como esa, (soy yo, mi CV está a disposición pública), pasa hambre, algo falla», asegura.


«No me digan que el arroz me lo mandó la CIA. No tengo antecedentes penales. No me financia nadie. No estoy desacreditando al Gobierno. La realidad es objetiva: hoy voy a almorzar y comer arroz blanco. Y rezo porque el arroz blanco dure bastante, dado que faltan casi dos semanas para mi cobro. No me digan que el título es falso. Ya quisieran ustedes. Acepto que me digan que tengo que repellar la pared, eso sí. Cuando la bolsa de cemento baje de 4000 CUP, así lo haré», sentencia.

Austin Llerandi, enumeró los exhorbitantes precios que hoy tienen los alimentos básicos en Cuba, al verlos puedes darte cuenta que él habla por millones que esta noche, esta semana y este mes también se acostarán con hambre, porque no hay salario en moneda nacional, que aguante el coste de vida en la Isla comunista.

«10 libras de pollo × 1200 CUP, 1 cartón de huevos × 1000 CUP, 1 libra de arroz × 50 CUP, 1 libra de picadillo (a granel) × 140 CUP…y así seguir poniéndole cifras a mi hambre, pero, ¿para qué?», cuestionó el joven.

«Este post es solo el delirio de un hombre hambriento y hastiado, que no quiere ayuda, porque prefiere lidiar con su hambre él solo que vivir de la caridad humana. No es arrogancia, no es delirio de superioridad, nada de eso… es principios», sostiene.

«Ningún cubano trabajador, como yo, debería de mendigar alimentos, o cualquier otra cosa. No critico a nadie. Ni quiero, ni puedo. Solo pasaba por aquí a decirles que hoy, y en los días que vienen, me acostaré con hambre», concluyó.