Un «trauma emocional» fue lo que experimentaron los diplomáticos en La Habana, revela un nuevo estudio (Imagen de archivo)

El Journal of the Royal Society of Medicine de Reino Unido publicó una investigación llevada a cabo por un reconocido sociólogo y experto en enfermedades neurodegenerativas, que ha sugerido el síndrome experimentado por diplomáticos estadounidenses y canadienses en La Habana, está vinculado a un «trauma emocional y miedo», reportó CubaNet citando al diario británico Independent.


Según el estudio del Dr. Robert Bartholomew y otros científicos, los síntomas similares a una conmoción cerebral, son más parecidos al shock que produce el trauma de una guerra.

El estudio revela que «un rasgo característico de los síndromes de combate durante el siglo pasado es la aparición de una serie de quejas neurológicas de un sistema nervioso sobreestimulado que comúnmente se diagnostican erróneamente como conmociones cerebrales y daño cerebral».

Bartholomew añade que «una característica distintiva del shock de la concha fueron los síntomas de conmoción cerebral. Como hoy, su aparición inicialmente desconcertó a los médicos hasta que una revisión más cuidadosa de los datos determinó que lo que estaban viendo era una epidemia de enfermedad psicógena».

En el informe el científico señala que «algunas de las descripciones de hace 100 años son prácticamente idénticas, hasta el uso de la frase «síntomas similares a una conmoción cerebral».


Los diplomáticos que se enfermaron participaron en «una continuación de la Guerra Fría, viviendo en un país extranjero hostil donde estaban bajo vigilancia constante», sugieren los autores de la investigación.

Un estudio anterior realizado en Canadá y dado a conocer en septiembre pasado, exponía que las afectaciones neurológicas experimentadas por los diplomáticos en la capital cubana, podrían haber tenido su origen en los agentes neurotóxicos utilizados en la fumigación con pesticidas.

Un gran número de diplomáticos de Canadá y EEUU que trabajaban en La Habana, junto a sus familiares, experimentaron desde fines de 2016, síntomas de conmoción cerebral, se estima resultaron afectadas más de 40 personas.