Un joven estadounidense con síndrome de Down, se ha vuelto millonario con su empresa John’s Crazy Socks (Las medias locas de John), dio a conocer BBC Mundo.


En un año, la empresa de John Cronin de 21 años, ha alcanzado ingresos de 1,4 millones de dólares, con clientes como el primer ministro canadiense, Justin Trudeau y el expresidente de Estados Unidos, George H.W. Bush.

El joven cuenta: “Los calcetines son divertidos, creativos y coloridos, y me dejan ser como soy”.

El padre de John, Mark Cronin, que lo ha ayudado con su empresa, relata: “Toda su vida John había usado calcetines coloridos y locos, era algo que le encantaba y entonces sugirió que deberíamos vender medias”.

En la actualidad John’s Crazy Socks vende por internet cerca de 1.400 tipos diferentes de medias con todo tipo de diseños.


BBC detalla: “Cada orden es enviada el mismo día, junto a una bolsa de dulces y una tarjeta escrita a mano que dice “gracias”. Y si el pedido es cerca, John entrega los calcetines personalmente, resalta BBC.

Mientras tanto, el padre del chico maneja los aspectos administrativos del negocio y dice que desean ampliar la venta a tiendas, ya que tan sólo en un año han recibido 30 mil pedidos.

“John trabaja muy duro en la empresa. Normalmente estamos en la oficina antes de las 9:00 am y habitualmente no nos vamos antes de las 8:00 pm”, explica Mark.

El padre del joven comenta que no sólo se trata de la parte comercial, que la empresa de John tiene una arista destinada al trabajo social.

Según BBC: “Donan el 5% de las ganancias a las Olimpiadas Especiales, que organiza eventos para personas con dificultades en el aprendizaje. También diseña ‘calcetines conscientes’ con el fin de juntar dinero para instituciones como la Sociedad del Síndrome de Down y la del Autismo en EEUU”.

“Tenemos una misión social y de mercado que son indivisibles”, revela el padre del joven empresario.

“Lo que hacemos es repartir felicidad”; cuenta John, quien trabaja con amigos en el proyecto.

Un tercio de los empleados con los que trabajan tiene algún grado de discapacidad, y el creador de la empresa quiere aumentar esa cantidad.

El padre de John sostiene: “Estamos trabajando para mostrar lo que las personas con capacidades especiales pueden hacer”.

Las medias que venden con diferentes diseños, cuestan menos de diez dólares.

“Me hace feliz porque me gusta ayudar a los clientes y me gusta trabajar con mi papá. El síndrome de Down nunca me ha detenido”, finaliza el emprendedor estadounidense.

(Con información de Diario de Cuba)