Según reportara el Miami Herald, entre las nuevas políticas de inmigración de la administración del presidente Trump se han firmado algunos decretos que dificultan a los inmigrantes obtener asilo político o incluso probar temor creíble de persecución en caso dado de que sean devueltos a sus países.


Funcionarios de la administración explican que la severidad de estos nuevos reglamentos es con el propósito de desmentir a los extranjeros que presentan solicitudes fraudulentas.

Activistas de los derechos de los inmigrantes han presentados sus denuncias antes las nuevas políticas de asilo, sin embargo dichos funcionarios quienes en algunos casos fueron jueces de inmigración, expresan que si han habido casos de fraude verídico tanto en Miami como en otras ciudades del país.

Ejemplos citados en el informe de Centro de Estudios de Inmigración (CIS), mencionan un caso del año pasado donde un abogado en Chicago fue condenado por presentar documentación falsa de acusaciones de tortura y persecución religiosa para ayudar a uno de sus clientes obtener el asilo político.

Durante el 2014 una colaboración entre la Fiscalía de Nueva York, el FBI, la Policía de Nueva York y la Ciudadanía de Servicio de Inmigración culminó con el encausamiento de 30 individuos por supuesta participación en casos fraudulentos de solicitud de asilo. De los 30 individuos, 8 eran abogados.





Localmente en la ciudad de Miami, en el 2002 seis personas operando desde Hialeah, fueron acusadas por ayudar a inmigrantes a solicitar asilo presentando alegaciones falsas de persecución en sus países. La investigación culmino con el arresto de los 6 individuos quienes subsecuentemente se declararon culpables. Finalmente solo uno de los seis fue absuelto.

En las ciudades más grandes del país hay un número considerable de funcionarios de asilo, sin embargo el número de solicitudes recibidas por el USCIS ha aumentado muchísimo en años recientes lo cual hace el trabajo más demandante.

Las nuevas directivas del Department of Homeland Security están dirigidas a enfatizar que dichos funcionarios sean más cuidadosos a la hora de examinar el historial del inmigrante con temor de regreso a su país, para así evitar el fraude y detectar las mentiras en su debido momento.