Varios vehículos con banderas y letreros de Trump rodearon un autobús de campaña de Biden-Harris que se dirigía de San Antonio a Austin el viernes pasado causando contratiempos severos en la campaña del candidato demócrata en ese estado.


El incidente, con el propósito de intimidar a los funcionarios de la campaña, tuvo como resultado que se cancelaran dos eventos programados para ese día, dijeron funcionarios demócratas el sábado.

El domingo, el F.B.I. dijo que estaba investigando el incidente de Texas, que el Sr. Biden describió como un esfuerzo por sacar a su equipo de la carretera.

Un día después el presidente salió en defensa de sus seguidores con un mensaje en Twitter: “En mi opinión, estos patriotas no hicieron nada malo. En cambio, el FBI y la Justicia deberían estar investigando a los terroristas, anarquistas y agitadores de ANTIFA, que corren quemando nuestras ciudades gobernadas por demócratas y dañando a nuestra gente».

Un video del incidente fue compartido en redes sociales donde se ve a los carros rodeando el autobús de Biden y una camioneta intentando sacar de la vía a un auto más pequeño.

Los vehículos rodearon el autobús en la concurrida Interestatal 35 y parecían estar intentando frenarlo y forzarlo a un lado de la carretera, según publicaciones de testigos en las redes sociales y relatos de activistas del partido. En un caso, los vehículos se detuvieron frente al autobús e intentaron detenerse en medio de la carretera.

Katie Naranjo, presidenta del Partido Demócrata del Condado de Travis, tuiteó en su momento que los partidarios de Trump también «chocaron contra el automóvil de una persona, gritando malas palabras y amenazas». El autobús estaba ocupado por trabajadores del personal de la campaña, quienes notificaron a la policía local, que ayudó al vehículo a llegar a su destino, dijeron funcionarios del partido.

Por precaución, dijeron, la campaña canceló un evento programado para más tarde ese día en un estacionamiento perteneciente a Texas A.F.L.-C.I.O. en el centro de Austin. También se descartó un evento de campaña en los suburbios de Pflugerville.

El domingo en Nueva York y Nueva Jersey, seguidores del presidente también detuvieron el tráfico en dos carreteras principales de esas ciudades.