Foto: Cuba en Miami/Victor Lopez

La revista Travel Weekly informó que la demanda del turismo a Cuba ha desaparecido casi por completo, para numerosas agencias de viaje en Estados Unidos, la nueva política de Donald Trump hacia el régimen castrista ha influido grandemente sin lugar a dudas, según la opinión de muchos, reporta Martí Noticias.


Janice Chieffo, de la agencia Protravel International en Laguna Beach, California, reveló a la publicación que hace tres o cuatro años el teléfono «sonaba sin parar» con clientes ansiosos de viajar al país caribeño, sin embargo aseguró la demanda ahora es si acaso, esporádica.

«Mi negocio ha caído significativamente con la nueva Administración, porque Trump cambió las reglas», explicó Chieffo, quien abandonó su carrera como fiscal en 2015 para dedicarse al negocio del turismo.

El Departamento del Tesoro eliminó la autorización de los viajes educativos a la Isla para establecer contactos pueblo a pueblo, bajo el patrocinio de organizadores estadounidenses que promovían esos viajes en grupo, Ya desde el 9 de noviembre de 2017 estaban suspendidos los viajes individuales al amparo de esa categoría.

En junio de este año el Departamento de Comercio decretó que las embarcaciones de pasajeros y de recreo (básicamente, cruceros y yates), así como los aviones privados y corporativos, serían inelegibles para recibir las licencias para viajar a Cuba.


A partir del próximo 10 de diciembre entra en vigor la suspensión de vuelos comerciales desde EEUU a aeropuertos cubanos, con excepción del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.

La administración de Donald Trump ha ido tomando estas medidas paulatinas con Cuba, con el objetivo de que no ingresen dólares a las arcas del régimen, para generar presión por la intromisión del castrismo en Venezuela, y el marcado recrudecimiento de la represión dentro de la Isla.

Según Chieffo, su negocio virtualmente se ha paralizado en la práctica, de ahí que se haya visto obligada a promocionar paquetes para viajes de lujo a otros destinos.

Stephen Scott, agente de Protravel International en Chicago, confiesa en este momento los viajeros solo muestran interés en ir a la Isla ocasionalmente.

«No saben si pueden ir o no pueden. Y si deciden ir, tienen la duda de si se meterán en problemas cuando regresen», añadió.

Por su parte Mathy Wasserman, gerente de la agencia Flying Giraffe Travel (Jirafa Voladora) en Los Ángeles, dijo que la prohibición de cruceros terminó acabando con la mayor parte de su negocio.

De acuerdo a Wasserman, la prohibición de vuelos a aeropuertos fuera de La Habana tendrá la misma repercusión que tuvo la prohibición de cruceros a Cuba.

Aunque las personas puedan viajar legalmente, con las restricciones deja de ser interesante, y los clientes potenciales se preocupan, opinó la gerente de Flying Giraffe Travel.

David Lee, dueño y operador de la compañía Cultural Cuba, comentó que descartados los «contactos pueblo a pueblo», la categoría más recomendada para los estadounidenses que quieran viajar al país comunista después de junio de este año es la de «proporcionar apoyo al pueblo cubano».

Lee añadió que las cuestiones legales sobre la Isla cambian «constantemente», por lo que «hay requisitos que deben tomarse en cuenta con toda seriedad».

«Esto no es cosa de reservar un hotel y reservar un punto de tránsito y ya», agregó.