Residentes en Guanabo se quejan de la falta de atención que han tenido de parte de las autoridades estatales, que no han ido a ver qué necesitan, sólo aparecieron para evacuar. Estas personas han perdido enseres básicos de sus viviendas, colchones, incluso partes de sus casas. Tras el paso de Irma, Guanabo es un lugar desolado, y las imágenes de destrozos son comunes.


“Aquí la gente que reside todavía- señalando la casa destrozada, comenta el hombre- que es mi mamá y mi sobrina las han llevado a un albergue, pero aparte de eso no han venido aquí a preguntarnos por las pérdidas, tenemos cinco colchones. Mira este-señala uno-empapado de aguas albañales, ese colchón no sirve para más nada. Como usted ve aquí-muestra las paredes arrancadas-este es el cuartico de mi sobrina, el de mi mamá está del lado de allá, todo esto se lo llevó el mar, el muro, el piso… y el patio se llenó todo de piedras, me ha levantado los tubos de la fosa, la fosa mírela ahí”, le comenta al reportero.

Concluye diciendo: “Por aquí no ha venido nadie, la gente del gobierno si nos sacaron de aquí, llevaron a mi mamá a un lugar seguro, pero de venir a preguntar qué nos hace falta, nada aún. Y todos los muebles de la casa, todo se desbarató”.




Otra residente comenta a Diario de Cuba, “Llevo más de veinte años viviendo aquí en Guanabo, he pasado ciclones fuertes aquí, pero más fuerte que este ninguno. Todos los colchones se mojaron, perdí la cerca de la casa. Los refrigeradores ninguno funciona. Esa loma de arena que ves ahí- le dice al reportero-fue la que se sacó de adentro de la casa y del portal.

Muestra la pared marcada por el agua, al igual que la lavadora, los zapatos sucios de tierra y de agua de fosa, porque allí se mezcla el agua de mar con las aguas albañales.

Añade la misma residente “Estamos durmiendo en el piso, porque no tenemos colchones, todos quedaron bajo agua. Este colchón me lo prestaron para poder dormir.”

Otro habitante dice, “Estamos esperando la ayuda del gobierno, al menos lo que pueda, porque sabemos que esto es a nivel nacional.”

Imágenes de tristeza y desesperanza acompañan a los cubanos por estos días, frente a la incertidumbre de una ayuda que no se sabe a ciencia cierta si llegará.

(Con información de Diario de Cuba)