EE.UU. sanciona a la petrolera estatal cubana CUPET y amplía la presión sobre el régimen de La Habana

La administración del presidente Donald Trump dio este jueves un nuevo paso en su estrategia de presión contra el régimen cubano al sancionar a la Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la empresa estatal encargada de la importación, refinación y distribución de combustibles en la isla.

La medida fue anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que incorporó oficialmente a CUPET a la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN), un registro que incluye a individuos y entidades sujetas a sanciones económicas estadounidenses.


Con esta designación, cualquier activo o interés de CUPET que se encuentre bajo jurisdicción estadounidense queda bloqueado, mientras que ciudadanos y empresas de Estados Unidos tienen prohibido realizar transacciones con la entidad.

CUPET entra en la lista negra del Tesoro

Fundada en 1992, CUPET es la principal empresa energética de Cuba y desempeña un papel estratégico en el funcionamiento de la economía nacional. La compañía controla gran parte de las operaciones relacionadas con el petróleo y los combustibles que abastecen a las termoeléctricas, el transporte y diversos sectores productivos de la isla.

La inclusión de CUPET en la lista de sanciones representa uno de los movimientos más significativos de Washington contra la infraestructura económica cubana desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

Aunque las autoridades estadounidenses no ofrecieron detalles adicionales sobre las razones específicas de la designación, la medida se produce en medio de una escalada de sanciones dirigidas contra funcionarios, instituciones y empresas vinculadas al gobierno cubano.

También sancionan a familiares de Díaz-Canel y de Raúl Castro

La decisión llega apenas una semana después de que la OFAC anunciara nuevas sanciones contra varias figuras cercanas al poder en Cuba.


Entre los sancionados figuran el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, su esposa Lis Cuesta Peraza y su hijastro Manuel Anido Cuesta. También fueron incluidos Raúl Alejandro Castro Calis, nieto de Raúl Castro, y otras personas relacionadas con la cúpula del régimen.

Según el Departamento del Tesoro, estas designaciones implican el congelamiento de bienes sujetos a jurisdicción estadounidense y restricciones para cualquier operación financiera o comercial con entidades norteamericanas.

Organizaciones y entidades del régimen también fueron incluidas

Además de las sanciones personales, Washington amplió las restricciones contra varias instituciones consideradas pilares de la estructura política y económica del gobierno cubano.

Entre ellas se encuentran:

  • Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
  • El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
  • El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR).
  • La empresa Minera La Victoria S.A.
  • La agencia de viajes Amistur Cuba S.A.

Las autoridades estadounidenses consideran que estas entidades desempeñan funciones clave dentro de la estructura de control político, económico y militar del régimen.

Marco Rubio: “Estamos actuando contra la red que financia las actividades de Cuba”

Tras el anuncio, el secretario de Estado Marco Rubio defendió la decisión y aseguró que Washington continuará aumentando la presión sobre las estructuras que sostienen al gobierno cubano.

“Durante décadas, Cuba ha sido la capital mundial del terrorismo de izquierda radical. El régimen de La Habana ha reclutado, entrenado y respaldado a movimientos violentos marxistas y tercermundistas en todo nuestro hemisferio y más allá. Hoy estamos actuando contra la red que facilita y financia las actividades de Cuba”, expresó Rubio en una publicación en la red social X.

La Habana responde y denuncia una escalada

Las autoridades cubanas reaccionaron rápidamente a las nuevas medidas.

El canciller Bruno Rodríguez calificó las sanciones como una acción “intervencionista” y aseguró que forman parte de una estrategia estadounidense para aumentar la presión sobre la isla.

Por su parte, Miguel Díaz-Canel afirmó que las nuevas designaciones buscan reforzar el embargo y crear un escenario de confrontación entre ambos países.

“Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo”, afirmó el gobierno cubano.

Un golpe en medio de la crisis energética

La sanción contra CUPET llega en un momento particularmente delicado para Cuba, que atraviesa una profunda crisis energética marcada por apagones frecuentes, escasez de combustible y problemas operativos en varias centrales termoeléctricas.

Analistas consideran que cualquier medida que complique las operaciones internacionales de la petrolera estatal podría aumentar la presión financiera sobre el régimen y dificultar aún más la adquisición de combustible en los mercados internacionales.

La decisión refuerza la estrategia de la administración Trump de incrementar las sanciones económicas contra sectores considerados estratégicos para el sostenimiento del gobierno cubano, mientras continúan las tensiones entre Washington y La Habana.


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