
La presión de Estados Unidos sobre el régimen cubano alcanzó un nuevo nivel esta semana tras las contundentes declaraciones del brigadier general Arthur J. Garffer Jr., quien aseguró que el gobierno de Miguel Díaz-Canel se encuentra ante una encrucijada histórica y advirtió que las Fuerzas Armadas estadounidenses están preparadas para ejecutar cualquier decisión que adopte Washington.
Las afirmaciones del también secretario de Seguridad Pública de Puerto Rico y oficial de la Guardia Nacional de Puerto Rico se dieron en una entrevista concedida a Telemundo 51 desde la estratégica base aérea Roosevelt Roads, en ese país, una instalación militar cuya importancia ha aumentado notablemente en los últimos meses debido al reforzamiento de la presencia estadounidense en el Caribe.
El mensaje llega en un contexto especialmente delicado para Cuba. La isla atraviesa una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, con apagones prolongados, escasez de alimentos y combustible, una inflación persistente, el colapso de servicios esenciales y un creciente malestar social que se ha traducido en protestas, cacerolazos y manifestaciones espontáneas en distintas provincias.
Al mismo tiempo, las relaciones entre Washington y La Habana atraviesan uno de sus momentos más tensos desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, marcado por nuevas sanciones, presiones diplomáticas y un incremento de la actividad militar estadounidense en la región.
“Los militares esperan la orden”: la advertencia más directa en meses
Durante la entrevista, Garffer hizo un comentario que rápidamente captó la atención de observadores políticos, militares y miembros de la diáspora cubana: “Dado lo que estamos viendo públicamente, entiendo que ya se está acercando el fin del régimen comunista dictatorial Castro, Díaz-Canel y sus secuaces”.
Aunque el exoficial no habló de una acción militar inminente, sus palabras se interpretan como una demostración de que Estados Unidos mantiene sobre la mesa múltiples opciones frente al régimen cubano y que las estructuras militares estadounidenses se encuentran preparadas para responder a cualquier escenario que defina el liderazgo político de Washington. «Con Cuba se están acabando las opciones. Los militares esperan la orden», agregó al mismo tiempo que advirtió sobre una posible liberación.
Garffer sostuvo que el gobierno cubano ha perdido gran parte de su capacidad de maniobra debido al deterioro de la situación interna y al creciente aislamiento internacional. Según su análisis, la combinación de crisis económica, pérdida de apoyo popular y presión externa está reduciendo progresivamente las alternativas disponibles para la cúpula gobernante.
El general insistió en que la administración estadounidense considera que el régimen enfrenta uno de los momentos más vulnerables de su historia reciente, una valoración que coincide con la percepción de numerosos analistas sobre el deterioro de las condiciones económicas y sociales dentro de la isla.
La supuesta oferta de salida para la cúpula del régimen
Uno de los aspectos más llamativos de las declaraciones fue la revelación de que la administración Trump habría ofrecido alternativas para facilitar una salida negociada a miembros de la dirigencia cubana.
Según Garffer, Washington estaría dispuesto a permitir que figuras clave del aparato político y militar cubano abandonen el país y se establezcan en naciones aliadas de La Habana, entre ellas Rusia, China o Corea del Norte.
«Se les están dando varias oportunidades para que se vayan a Rusia, se vayan a China, se vayan a Corea del Norte, esos países que a ellos les encantan, pues que vayan ellos para allá», sostuvo el Garffer.
El brigadier general presentó esta posibilidad como una oportunidad para evitar una confrontación mayor y facilitar una transición ordenada. Sin embargo, advirtió que esas opciones no permanecerán abiertas indefinidamente.
“Si no toman esa oportunidad, hay lo que se llama un punto de decisión, que ya la administración la tiene”, afirmó, sugiriendo que las autoridades estadounidenses habrían establecido plazos o condiciones concretas para evaluar los próximos pasos. «En esta negociación diplomática, los Estados Unidos tienen todas las cartas», comentó haciendo referencia a la superioridad del ejército norteamericano.
Aunque no ofreció detalles sobre la naturaleza de esas conversaciones ni sobre quiénes podrían beneficiarse de una eventual salida, sus declaraciones alimentan las especulaciones sobre contactos indirectos o iniciativas diplomáticas que se estarían desarrollando fuera de la atención pública.
El significado de la referencia al 26 de julio
Uno de los momentos más intrigantes de la entrevista fue la referencia al próximo 26 de julio, fecha emblemática para el régimen cubano por conmemorarse el asalto al cuartel Moncada de 1953, considerado el acontecimiento fundacional de la revolución encabezada por Fidel Castro.
Garffer insinuó que este año la fecha podría adquirir un significado diferente y convertirse en un momento de especial relevancia para el futuro político de la isla. «Creo que sería tremendo que antes de o el mismo día se dé algún tipo de derrocamiento de este régimen dictatorial comunista», sostuvo.
Aunque evitó explicar el alcance de sus palabras, la sola mención de esa fecha provocó numerosas interpretaciones. Algunos observadores consideran que podría tratarse de una referencia simbólica al desgaste del sistema político cubano, mientras otros creen que podría estar vinculada a posibles decisiones de política exterior, nuevas sanciones o anuncios relacionados con la estrategia estadounidense hacia Cuba.
La importancia histórica del 26 de julio convierte cualquier alusión a esa jornada en un mensaje cargado de simbolismo, especialmente cuando proviene de una figura con experiencia en asuntos militares y estratégicos.
Garffer descarta el escenario de un “baño de sangre”
El general también respondió a advertencias realizadas recientemente por Miguel Díaz-Canel sobre el riesgo de «violencia «un baño de sangre» en caso de un cambio político abrupto en Cuba.
El gobernante cubano ha insistido en varias ocasiones en que cualquier intento de alterar el orden establecido podría derivar en enfrentamientos internos y generar un escenario de inestabilidad nacional.
Garffer rechazó esa narrativa y aseguró que se trata de una estrategia comúnmente utilizada por gobiernos autoritarios para infundir temor entre la población y desacreditar a quienes impulsan transformaciones políticas.
Según explicó, numerosos regímenes han recurrido históricamente al argumento del caos o la guerra civil para justificar su permanencia en el poder cuando enfrentan una pérdida de legitimidad o un deterioro de las condiciones internas.
«Estamos mirando mucha la misma retórica de Díaz-Canel que ha utilizado Maduro, que utilizó el ayatolá Jamenei en Irán, que utilizó Raúl Cedrás en Haití en los 90 y 2000, que es un machismo falso», explicó en la conversación.
A su juicio, las advertencias sobre un supuesto “baño de sangre” buscan convencer a la ciudadanía de que cualquier alternativa al sistema actual resultaría peor que la situación existente.
Operaciones de preparación estratégica desde 2025
Otro de los elementos más significativos de la entrevista fue la revelación de que Estados Unidos desarrolla desde mediados de 2025 una serie de operaciones estratégicas de preparación conocidas en el ámbito militar como “shaping operations”.
Estas operaciones constituyen una fase previa a cualquier escenario de crisis y tienen como objetivo crear condiciones favorables para la toma de decisiones futuras.
Entre las acciones que normalmente forman parte de este tipo de estrategias se encuentran el fortalecimiento de capacidades de inteligencia, el posicionamiento de recursos logísticos, el incremento de la vigilancia aérea y marítima, la coordinación con aliados regionales y la planificación de respuestas ante diferentes contingencias.
La importancia de esta revelación radica en que coincide con el aumento de ejercicios militares estadounidenses en el Caribe, los vuelos de vigilancia cerca de Cuba y el fortalecimiento de instalaciones estratégicas en la región.
Roosevelt Roads recupera protagonismo militar
La entrevista se realizó desde Roosevelt Roads, una instalación militar ubicada en el municipio de Ceiba, en Puerto Rico, que durante décadas funcionó como uno de los principales centros operativos de la Marina estadounidense en el Caribe.
Tras años de reducción de actividades, la base con una pista de 11 mil pies ha recuperado protagonismo debido a la creciente importancia geopolítica de la región y a las preocupaciones de Washington sobre la influencia de actores como Rusia, China e Irán en el hemisferio occidental.
Su ubicación estratégica permite desplegar rápidamente recursos hacia Cuba, Venezuela, Centroamérica y otras áreas consideradas prioritarias para la seguridad estadounidense. Garffer destacó que la instalación vuelve a desempeñar un papel clave dentro de la estrategia de defensa regional y en la capacidad de respuesta rápida de las fuerzas estadounidenses.
La visita de Pete Hegseth a Guantánamo refuerza el mensaje
Las declaraciones del general se producen apenas días después de la visita del secretario de Defensa Pete Hegseth a la Base Naval de Guantánamo, considerada uno de los activos militares más importantes de Estados Unidos en el Caribe.
«Eso es parte de lo que es la visita del secretario de guerra mandando un mensaje contundente y claro en terreno estadounidense, pero en Cuba, de que ya el cerco y las avenidas de negociación van a llegar a un fin de una u otra manera», comenta Gaffer.
Durante su recorrido, Hegseth resaltó el valor estratégico de la instalación y recordó su experiencia previa en la zona, calificando la base como un elemento fundamental para la proyección de poder estadounidense en la región.
El jefe del Pentágono también lanzó advertencias directas a La Habana, señalando que cualquier intento de desarrollar capacidades militares capaces de amenazar la base o el territorio estadounidense tendría consecuencias.
Además, evocó la Operación Absolute Resolve, realizada en enero de 2026, durante la cual fuerzas especiales estadounidenses capturaron al gobernante venezolano Nicolás Maduro en Caracas, un episodio que utilizó como ejemplo de la capacidad operativa y el alcance de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El factor de los drones rusos e iraníes
Las preocupaciones de Washington no se limitan únicamente a la situación política interna cubana. Informes de inteligencia divulgados recientemente señalaron que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán desde 2023.
Según esos reportes, algunos sectores dentro del aparato militar cubano habrían discutido posibles escenarios para emplear esas capacidades contra la Base Naval de Guantánamo, embarcaciones estadounidenses en el Caribe e incluso objetivos cercanos a la costa de Florida.
Funcionarios estadounidenses han insistido en que no existe una amenaza inmediata, pero reconocen que el fortalecimiento de las capacidades militares cubanas constituye un factor adicional dentro de un entorno regional cada vez más complejo.
Estos informes han contribuido a justificar el incremento de la vigilancia militar estadounidense y el fortalecimiento de las medidas de seguridad alrededor de instalaciones estratégicas.
Una crisis interna que debilita al régimen
Mientras aumenta la presión externa, el gobierno cubano enfrenta crecientes dificultades dentro del país. La infraestructura energética continúa mostrando señales de colapso, con apagones que en algunas regiones superan las 20 horas diarias. A ello se suman problemas de abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustible, así como una inflación que ha erosionado significativamente el poder adquisitivo de la población.
El deterioro de las condiciones de vida ha impulsado una ola de protestas en diversas provincias. Organizaciones independientes han documentado cientos de incidentes de descontento social relacionados con cortes eléctricos, escasez de agua potable y dificultades económicas.
La emigración masiva de cubanos durante los últimos años también ha reducido la base laboral y productiva del país, agravando aún más la crisis estructural que enfrenta la economía.
Cuba vuelve al centro de la confrontación geopolítica regional
Las declaraciones de Arthur J. Garffer Jr. reflejan la creciente importancia que Cuba ha recuperado dentro de la estrategia regional de Estados Unidos. La combinación de la crisis interna cubana, la cooperación militar de La Habana con Rusia e Irán, la visita de Pete Hegseth a Guantánamo, la reactivación de Roosevelt Roads y el aumento de las operaciones de vigilancia en el Caribe forman parte de un escenario de creciente tensión geopolítica.
Aunque no existe evidencia pública de una acción inmediata contra el régimen cubano, los mensajes enviados desde distintos sectores del gobierno estadounidense muestran que Washington observa con atención la evolución de los acontecimientos en la isla.
Por ahora, La Habana guarda silencio frente a las declaraciones del general. Sin embargo, la contundencia del mensaje y el contexto en que fue emitido sugieren que la presión sobre el régimen cubano podría seguir aumentando durante los próximos meses, en un momento en que la estabilidad política y económica de la isla enfrenta desafíos sin precedentes.





