Dos senadores de Florida creen que todo Estados Unidos debería unirse a estados como Hawaii y Alaska que no retroceden sus relojes, y así terminar con lo que ellos llaman una «práctica anticuada de cambiar el reloj».


Los senadores republicanos de Florida Marco Rubio y Rick Scott presentaron una legislación en septiembre que no solo mantendría a Florida en el horario de verano (DST) en lugar de «retroceder» a la hora estándar el domingo 1 de noviembre, sino a todo Estados Unidos.

La nueva ley buscaba que el horario permaneciera en verano sin tener que retroceder en noviembre o adelantar en marzo.

Los senadores lo encontraron especialmente crucial este año debido a la inestabilidad de la vida estadounidense debido al COVID-19. “Mientras las familias de todo el país se preparan para otra interrupción en sus rutinas diarias este fin de semana, quiero recordarles a los estadounidenses que tenemos otra opción: permanecer en el horario de verano”, dijo Rubio.

«Siete de cada 10 estadounidenses no quieren cambiar sus relojes. Insto a mis colegas a trabajar conmigo para hacer de este domingo la última vez que nuestro país ‘retrocede'», dijo Rubio.


“Ha quedado claro que esta práctica anticuada ya no sirve para nada”, escribió Rubio en una carta al Comité Senatorial de Comercio, Ciencia y Transporte, el comité clave que debe asumir el proyecto de ley.

Explicaron sus razones para permanecer en horario de verano; entre ellas la reducción de los robos, según un estudio de la Brookings Institution, beneficia a la economía, beneficia la economía agrícola, y reduce el uso de energía.

En marzo de 2019, Rubio reintrodujo la Ley de Protección Solar, legislación que haría que el horario de verano fuera permanente en todo el país, excluyendo Arizona y Hawai. El proyecto de ley refleja la promulgación de la DST durante todo el año por parte de la legislatura de Florida en 2018; sin embargo, para que se aplique el cambio de Florida, se requiere un cambio en el estatuto federal.