El rey Juan Carlos ya no está en España. El anuncio de su marcha, difundido el lunes por la tarde por la Casa Real, se produjo cuando el rey emérito ya se encontraba fuera del país, según fuentes cercanas a la monarquía. 


El emérito abandonó el Palacio de la Zarzuela el domingo tras escribirle la carta con su adiós a su hijo y pasó la noche en Sanxenxo, según detallaron algunas fuentes a El Mundo y La Vanguardia.

Según esos mismos informantes, el lunes por la mañana viajó en coche hasta Oporto y desde allí voló rumbo a la República Dominicana horas antes de que trascendiera su comunicado.

Juan Carlos I estará alojado en una residencia en el complejo Casa de Campo, en La Romana.

Su estancia, según La Vanguardia, tendrá carácter temporal ya que no se trata de instalarse en este destino definitivamente, sino que como mencionó en la misiva remitida a su hijo, el viaje corresponde a su «voluntad de trasladarse, en estos momentos, fuera de España».

Los Fanjul, una familia muy adinerada de Latinoamérica gracias a plantaciones de azúcar, actuarán de anfitriones durante la estancia del emérito en la República Dominicana. La hermana de la abuela de este empresario del azúcar era Edelmira Sampedro, una cubana que se casó con el príncipe Alfonso, hijo mayor de Alfonso XIII, y abuelo de Juan Carlos I. 


Oficialmente la Casa del Rey no ha confirmado cuál será el destino de Juan Carlos I, pero en medios portugueses (como la cadena Televisao Independente) se publicaba en la noche del lunes que iba a residir en Estoril, cerca de Lisboa, donde pasó su infancia.