Aunque la fiesta de los 15 es una tradición que se extiende más allá de Cuba y que también es tendencia en toda Latinoamérica desde hace décadas. Nuestras quinceañeras cubanas deben tener algo especial, en primer lugar podríamos decir que la isleña es bonita al natural, qué decir de esas bellas muchachitas que cumplen sus 15, para dejar atrás la niña y convertirse en hermosas jóvenes.

¿Los quince en Cuba? Aunque se consideró por el castrismo un gusto o una costumbre burguesa, fue una de las pocas tradiciones de las que el régimen no se puso deshacer.

El fotógrafo alemán, Frank Thiel encontró algo de magia en nuestras quinceañeras caribeñas, que hizo una serie de retratos que ahora mostrará hasta el día 17 de marzo en la Galería Sean Kelly de Nueva York.


“Los retratos de Frank Thiel de jóvenes cubanas en el día de su cumpleaños son delicias texturizadas y en capas. “La quinceañera”, acostumbra a tener una celebración lujosa en el contexto del cumpleaños número 15 de una niña latinoamericana que marca su transición hacia la feminidad. Si bien cada país tiene sus propias tradiciones, un denominador común confiable es el factor glamour, que incluye confecciones de vestidos con volantes y tiaras dignas de princesa. Las fotos de Thiel son una fiesta visual: ¡las faldas poufy! ¡Los corpiños enjoyados! ¡Los telones de fondo inductores de jadeo! Thiel, quien ha sido celebrado por sus fotografías del flujo urbano posterior a la muralla de Berlín y la desaparición de los glaciares de la Patagonia, continúa su exploración de la transformación al contextualizar este rito de iniciación dentro del barrio de cada joven en La Habana. En 15 [Quince], el efecto es una impresionante colisión de carácter, color y luz”, así evaluó Morgan Sykes, la obra del fotógrafo alemán bajo el título: “Meditación de un fotógrafo alemán sobre las quinceañeras de La Habana”.

(Con información de www.thecut.com)