
Las autoridades en Orlando anunciaron el desmantelamiento de una presunta red dedicada al fraude con tarjetas de asistencia social EBT, un esquema que habría afectado a decenas de personas en Florida y provocado el robo de miles de dólares en beneficios destinados a la compra de alimentos.
De acuerdo con reportes publicados este fin de semana, la investigación señala que el grupo utilizaba dispositivos conocidos como “skimmers” para copiar información de tarjetas EBT pertenecientes a beneficiarios del programa SNAP. Posteriormente, los sospechosos creaban tarjetas falsas para retirar fondos y realizar compras fraudulentas en distintos comercios.
La policía informó que cinco personas fueron identificadas como parte de la organización, aunque hasta el momento solo tres han sido arrestadas. Los detenidos enfrentan cargos relacionados con crimen organizado bajo la ley RICO, fraude, robo de identidad y falsificación de documentos vinculados a programas de asistencia pública.
Según los investigadores, la operación fraudulenta se desarrolló entre octubre de 2025 y abril de 2026 y habría generado pérdidas superiores a los $5,000 en beneficios robados.
Las autoridades detallaron que los sospechosos realizaban pequeñas compras iniciales para verificar si las cuentas tenían saldo disponible y luego hacían adquisiciones más grandes, principalmente de bebidas energéticas, café y otros productos de alta demanda que posteriormente eran revendidos.
Parte de la mercancía era almacenada en unidades de almacenamiento antes de ser distribuida nuevamente, según la investigación.
Los detectives aseguraron además que varias de las transacciones quedaron registradas en cámaras de seguridad, lo que ayudó a vincular a los sospechosos con al menos 46 operaciones fraudulentas relacionadas con unas 30 víctimas.
El fraude con tarjetas EBT se ha convertido en una preocupación creciente en Florida y otras partes de Estados Unidos. En los últimos años, agencias estatales y federales han advertido sobre el aumento del uso de dispositivos ilegales para robar información de tarjetas de asistencia pública y vaciar cuentas de familias de bajos ingresos.
Las autoridades recomendaron a los beneficiarios revisar frecuentemente el balance de sus cuentas, cambiar el PIN con regularidad y reportar cualquier transacción sospechosa de inmediato.





