Peruanos varados en Cuba se quejan de las colas para comprar comida, y de la difícil situación en la Isla/Imagen de archivo

Varados en Cuba un total de 70 peruanos a los que les ha tocado experimentar en carne propia la realidad de los cubanos , entre ellos turistas, estudiantes y trabajadores de hoteles, gestionados en la Isla por cadenas internacionales, informa Diario de Cuba citando reporte original de El Comercio.


Una peruana de 22 años que identificó como Ana, y pidió no revelar su verdadero nombre real, cuenta que le ha tocado ser testigo del incremento de la escasez en la Isla, a raíz de la pandemia.

La joven estudiante cursa la carrera de Medicina en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, y ha vivido por seis años en la capital, frente a donde radica hay un pequeño establecimiento de alimentos.

En los alrededores de ese quiosco revela, decenas de personas marcan desde la noche anterior con la esperanza de que al amanecer puedan adquirir alimentos y productos básicos, sin embargo pese a las largas horas de cola no todos pueden comprar lo que buscan que es simple, algo de comida y artículos de aseo.

«A veces a las 10:00AM todo se acaba y hay gente que pasó la noche ahí y no alcanzó a comprar. La última vez que yo conseguí un kilo de pollo fue después de una cola de siete horas», confiesa.


Según Ana, «las colas son para comprar todo racionado, casi siempre solo dos unidades por producto. Están regulándolo todo, mucho más que antes».

La peruana está desesperada por regresar a su país, pese a que le faltan diez semanas para terminar el quinto año de su carrera, y diez meses de internado.

«Esto nos afecta a todos. Nadie puede comprar. Yo aún tengo algunos productos sanitarios que traje de la última vez que fui al Perú, pero a muchos compatriotas del grupo les hacen falta cosas. Los turistas tienen prohibido salir de sus hoteles», explicó la joven.

Diez estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y TV, y dos de ballet, también de nacionalidad peruana, se comunican a través de WhatsApp, y contaron han pedido su repatriación, dada las difíciles condiciones para subsistir en la Isla comunista.

Ana lamenta que la situación sea tan crítica, detalla que «el Gobierno no ha podido brindarle alimentos básicos para vivir a sus ciudadanos, y menos nos lo pueden brindar a los extranjeros. Las colas son interminables, de muchas horas para comprar un poco de pollo o salchichas. Y eso es para los que tienen dinero, a la mayoría se nos está agotando porque dependemos económicamente de nuestra familia en el Perú».

Mientras tanto una doctora peruana Rosemary Granados, quien vive con su pequeña de cinco años alquilada en Marianao, ha pedido apoyo de la Embajada de su país en La Habana, pero no ha recibido respuesta.

«Yo escribí a la embajada por si podían ayudarnos habilitando algún medio para que nos puedan girar dinero. Además, les comenté acerca de la dificultad que tenemos para adquirir comida y productos de primera necesidad. Pero hasta el día de hoy no he recibido ninguna respuesta. Afortunadamente, la dueña de la casa en la que vivo no me ha desalojado», cuenta.

Granados recibe a través de la Western Union, ayuda económica de su familia en Perú, para poder graduarse de la especialidad en Medicina General Integral en la capital cubana, sin embargo con la pandemia el servicio ha colapsado, y no ha recibido el dinero en su caso.

La Cancillería peruana tampoco ha respondido para repatriar a los ciudadanos que les ha tocado vivir este panorama varados en Cuba.

Ana puso el ejemplo de Canadá, porque su novio canadiense pudo desde el pasado 7 de mayo regresar a su país, gracias al apoyo de Ottawa.

La estudiante de medicina confiesa que «eran menos que los peruanos. Incluso les dieron préstamos a los que no podían pagar sus pasajes. A nosotros la embajada y el consulado ya no nos responden. Al principio eran muy amables, pero ha pasado el tiempo y ya no nos tratan igual».