Cubanos protestan en Lousiana

Un operativo nacional del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) culminó con más de 2,000 arrestados en varias ciudades del país.


La redada es una de las más grandes llevadas a cabo desde el inicio de la pandemia. 

Los arrestos se llevaron a cabo durante un período de seis semanas entre julio y agosto en varias ciudades del país, incluyendo en San Diego, California, y Phoenix, Arizona, y en Texas pero la oficina de ICE que más arrestos hizo fue la de Los Ángeles, también en California. 

La agencia informó en un comunicado que la mayoría de los inmigrantes indocumentados detenidos en la operación eran personas con historial delictivo, en ocasiones con condenas pendientes.

Desde el inicio del gobierno del presidente Donald Trump, agentes de ICE no han tenido que seguir las directrices establecidas durante el gobierno del expresidente Barack Obama que indicaban enfocarse en aquellos inmigrantes indocumentados con órdenes de deportación, historiales delictivos, o que habían reingresado ilegalmente al país.


«ICE continúa buscando a criminales extranjeros y otras amenazas a la seguridad pública y nacional todos los días. ICE no exime a las clases o categorías de extranjeros removibles de la posible aplicación. Todos aquellos que violen la ley de inmigración pueden estar sujetos a arresto, detención y, si se determina que pueden ser removidos por orden final, deportación de los Estados Unidos. ICE toma en cuenta muchos factores al atacar y arrestar a personas, incluido su historial criminal y de inmigración», informó la agencia en el comunicado.