El nuevo entorno diplomático al que da lugar el Acuerdo de diálogo político y cooperación firmado hace sólo poco más de 24 horas entre la UE y Cuba, posibilita llevar a cabo relaciones comerciales con “respeto mutuo”, y “conforme a lo estipulado en los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio” (OMC).

“Hablamos de todo amistosamente en un enfoque constructivo y pienso que esta es la manera de proceder”, manifestó Federica Mogherini, jefa de la diplomacia de la UE.

El acuerdo persigue el objetivo de “entablar un diálogo (…) a los fines del fortalecimiento de los derechos humanos y de la democracia” y mejorar el intercambio “sobre la base del respeto mutuo” y “la soberanía”, según lo plasmado en el documento.

La UE “no da un cheque en blanco a Cuba”. Lo establecido en el artículo 85, dice que no cumplir los acuerdos en áreas de respeto de derechos humanos, y de desarme y no proliferación sería una “infracción grave”, pero señala también, que “la suspensión es una medida de último recurso”.


El acuerdo entrará en vigor provisional y parcialmente, unos dos meses después que el gobierno cubano comunique a su socio europeo su visto bueno a esta puesta en marcha provisional. Si esta comunicación oficial se produjera en diciembre, el pacto comenzaría a funcionar el 1 de febrero de 2017.